Así se contó la última visita del LÍDER al Santiago Martín

El Iberostar Tenerife cedió ante el mayor arsenal de recursos de un Real Madrid que no dio pie a la sorpresa (79-92). El conjunto blanco pujará este domingo por renovar su título de la Supercopa Endesa, ante el FC Barcelona, vencedor de la otra semifinal ante el TD Systems Baskonia (68-72).

El choque nació con un lastre importante para los aurinegros, cuyas pérdidas iniciales, cuatro en apenas tres minutos, permitieron correr a los de Pablo Laso (8-18), con Gabriel Deck como primera amenaza significativa de una lista de prestaciones no exenta de argumentos. Pese a todo, el Canarias se sobrepuso y trató de reengancharse al encuentro en varias ocasiones.

La irrupción en pista de Marcelinho Huertas; los galones de Bruno Fitipaldo o las buenas maneras de varios integrantes de la segunda unidad depararon aspectos para el haber de los insulares, que tras el reciente varapalo por la lesión de Dejan Todorovic, tratan de rearmarse desde el esfuerzo y el compromiso colectivo.

No fue buena la puesta en escena de los laguneros y eso lo aprovechó el Madrid para coger las riendas del electrónico (6-15, 8-18). Sin embargo, el Canarias redujo distancias camino del segundo cuarto (18-23), con varias acciones de mérito de Marce, bien secundado al dos por un Fitipaldo que ha aterrizado con todo en la Isla

El caso es que cada vez que estrechaban el cerco los anfitriones (22-25, 33-37, 37-41), el Real Madrid sacaba a relucir las virtudes de su larga plantilla. Al protagonismo inicial de Deck le siguieron los destellos de Alocén o los puntos de Rudy Fernández, por lo que el afán de los locales por darle la vuelta al guión se veía frustrado una y otra vez; y más cuando se dejaban por el camino varios tiros libres.

Tras el receso, los aurinegros sufrieron con la fortaleza física de Tavares, que cimentó un nuevo arreón madridista (50-66). Aún así, el Iberostar Tenerife no se rindió. Dos triples de Guerra y Sulejmanovic reducían la distancia antes del último cuarto (59-70). El Canarias seguía amagando con forzar un epílogo reñido, pero su rival no se dejaba sorprender.

Varias acciones de mérito de Álex López propiciaron otro acercamiento, pero la reacción aurinegra no pasó de ahí. Rudy volvió a aparecer camino del cierre y el Real Madrid, con siete jugadores con nueve o más de valoración, acabaría certificando su triunfo y el billete a la final. Mientras, el Iberostar Tenerife sumaba un nuevo y exigente encuentro que ha de servirle para encontrar su mejor versión de cara al importante reto del miércoles.

 

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