«El Hereda San Pablo se examina ante el Tenerife», titula El Correo de Burgos

El cuadro insular presenta un espectacular balance de 11-1 en liga, pero el bloque de Joan Peñarroya confía en sus posibilidades si muestra un buen nivel defensivo

No cabe duda de que un Iberostar Tenerife-Hereda San Pablo es uno de los partidos más interesantes que puede ofrecer la Liga ACB. El pabellón Santiago Martín -20,45 horas- acogerá un duelo de alto nivel entre dos equipos que apuestan por el espectáculo y por un ritmo ofensivo al alcance de unos pocos elegidos.
El cuadro burgalés se ha mostrado como una de las grandes sensaciones del campeonato, pero los números del Tenerife asustan. Los aurinegros presentan un balance de 11-1 y, aunque por potencial «no se les puede considerar como una revelación», su trayectoria les confirma como un equipo capaz de desafiar el poder establecido.

Los burgaleses aceptan el reto de buscar las cosquillas a un bloque ya asentado en las últimas temporadas y que ha empezado el curso actual «como un tiro».

La pareja formada por Marcelinho Huertas al timón y por Gio Shermadini en la pintura «marca el estilo» de un cuadro insular con una capacidad ofensiva casi imparable. «Es un equipo de primerísimo nivel», resume Joan Peñarroya. El entrenador del Hereda San Pablo, sin embargo, aboga por no centrar toda la atención en estos dos jugadores.

«Es un conjunto con muchas armas. Se pasan el balón para llevarlo a las esquinas, ocupan bien las posiciones y sus porcentajes son muy altos», explica el entrenador burgalés, quien subraya también la paciencia mostrada por el rival para atraer el foco sobre Shermadini y encontrar después la mejor opción en el lanzamiento abierto. «Debemos estar sólidos en defensa», insiste.

Otro factor importante en el planteamiento insular es la presencia del exburgalés Bruno Fitipaldo. «Está haciendo un temporadón», resume. «Cuando está él en pista el Tenerife juega a un nivel altísimo y permite que Marcelinho no tenga que jugar tantos minutos», resume Peñarroya, para ir un paso más allá en su análisis. «Es una rotación que les hace mejores y estoy contentísimo de que le vaya bien», indica.

Y es que el inesperado adiós del uruguayo supuso un pequeño terremoto en el entorno del Hereda San Pablo el pasado verano. Con todo, el rendimiento ofrecido por el internacional en su nuevo destino y la aportación de la pareja Renfroe-Cook en Burgos permiten que todas las partes estén satisfechas con su situación actual.

El Hereda San Pablo muestra sus ganas de «jugar y de competir» en un partido muy importante tanto desde el punto de vista clasificatorio como en el factor anímico.

El equipo azul recuperó las mejores sensaciones en su último choque europeo después del desacierto y los desajustes protagonizados frente al Madrid y se siente preparado para dar la campanada ante un «pedazo de rival» como es el Tenerife.

«El miércoles volvimos a la línea habitual y recuperamos los automatismos. El equipo está bien y contra el Darussafaka demostramos que si estamos bien en defensa tendremos nuestro momento en ataque», resume.

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