«Cuando no lo puedes explicar con palabras»

AGUSTÍN ARIAS.-

«Dicen que cuando se vive algo con pasión, siempre con la cabeza en su sitio, es difícil encontrar las palabras para definir un momento.

Saben mis amigos del BA-LON-CES-TO que 44 años escribiendo de basket (1977-2021) dan para cientos de momentos destacados, grandes sentimientos y anécdotas, incluso para esos días en los que has deseado no escribir la noticia del adiós de uno de los nuestros, como fue la trágica muerte de los tres jóvenes jugadores nautas.

De esos grandes instantes que me ha brindado este deporte que nos apasiona y que nos une, destaco el día en el que Javi Soto y un servidor fuimos invitados a acudir al aeropuerto Reina Sofía para recibir a uno de los grandes de la NBA, el excelentísimo señor Julius Erving «Doctor J».

Estar caminando a su lado, estrechar su mano o ver cómo el equipo del Canarias, entrenado por José Carlos Rivero, se apresuraba a buscar la foto con este malabarista del balón no tiene palabras para definir ese sentimiento.

Posteriormente, ya en Santa Cruz de Tenerife, le aguardaba una multitud de jóvenes y peques para compartir con el «Doctor J» un torneo 3×3 organizado por Spanding NBA. Los mayores, quienes conseguíamos cintas de vídeo, que se hacía necesario pasar del sistema USA al Europeo, veían a Julius en su exhibición y se lo imaginaban como en la foto de Off the bench que cuelga en Facebook.

Son esos momentos mágicos los que te hacen gritar «GRACIAS, BALONCESTO». Como el entrevistar al hombre que saltaba tanto porque quería ver a Dios, Nate Davis, en el Torneo María Auxiliadora, en La Orotava… O estar compartiendo una charla magistral con Drazen Petrovic en un salón del hotel Maritim de Puerto de la Cruz durante el Mundobasket 86… O ver en acción a Antonio Díaz Miguel en una humilde cancha como Anchieta, en La Laguna… O estar en «El Plantío», en Burgos, y darle a Salva Díez la noticia del interés del CB Canarias por ficharle… O cuando estás en La Guancha, rodeado de «viejas glorias» de nuestro deporte, con mi amigo Chano Marante ayudando a preparar una paella gigante…

 

No hay comentarios

Escribir un comentario