«El éxito de la armonía», por José Antonio Pérez

José Antonio Pérez

Periodista, editor en Televisión Canaria

«Una inesperada y sorprendente derrota en el último partido frente al colista, Acunsa Gipúzcoa Basket, en Illumbe, no podrá empañar la histórica primera vuelta del CB Canarias en Liga ACB. Ese partido, del que no nos acordaremos cuando pase el tiempo, quizás llegara en el momento perfecto para recordar a todos que no hay nadie invencible y que a los modestos les cuesta mucho más mantener una regularidad que, en el caso aurinegro, ha sido casi insultante con 14 victorias y 4 derrotas, dos de ellas en las dos últimas jornadas frente al líder, Real Madrid, y la citada frente al colista, suficiente castigo para que los profesionales se armen de responsabilidad y, pese al cansancio por la carga de partidos, reaccionen con una segunda vuelta que siga siendo histórica.

El mejor equipo en porcentaje de triples, con Tyler Cavanaugh destacado en quinta posición; el tercer mejor ataque de la categoría; la cuarta defensa que menos puntos encaja; quintos en asistencias con Marcelinho Huertas como segundo mejor pasador; y, si esto fuera poco, Gio Shermadini, líder en valoración y cuarto mejor anotador. Los números son un escándalo para un club que sigue siendo humilde y que, desde esa asumida condición, se propuso crecer de manera natural, con los pies en el suelo, construyendo un sueño desde la buena gestión en los despachos y la excelencia en la cancha de juego.

El tercer clasificado, por detrás de Real Madrid y Barcelona, es tinerfeño y se llama CB Canarias 1939, o comercialmente Iberostar Tenerife, con dos victorias menos que el primero y una menos que el segundo, habiendo perdido con ambos. Tiene un mérito enorme en una Liga que, además, se está disputando sin público en las gradas, con la importancia que siempre ha tenido la fiebre amarilla para llevar en volandas a un equipo que, si esto fuera poco, volverá a ser cabeza de serie en la Copa del Rey que se disputará en Madrid, algo reservado para los ocho mejores.

Un gran presidente, alejado del ruido y el protagonismo, que ha sabido llevar con brillantez las riendas del club; un fantástico director deportivo, al que avalan sus indudables aciertos formando la plantilla que mejora con los años, y en la que ya podemos disfrutar de tres jugadores canarios; la estabilidad en el banquillo con un Txus Vidorreta que conoce como nadie la filosofía de la entidad y que ha sido artífice de los mejores éxitos; un staff de empleados bien elegidos para conformar una entidad moderna y en ascenso por su eficaz gestión. El Iberostar Tenerife es una gran familia y esa armonía es la clave del éxito deportivo.

Para este humilde periodista que vivió aquella época en la que Pepe Cabrera era el alma mater, con varios presidentes y diversos entrenadores, así como otros jugadores a los que recuerdo con mucho cariño, es una muy agradable sorpresa comprobar el crecimiento imparable de la entidad a la que seguí en aquellos memorables partidos en el Luther King o el Juan Ríos Tejera, además de las canchas que visitaban para competir fuera de la isla. Mira que he vivido partidos y he visto pasar jugadores emblemáticos, pero lo de esta temporada es difícil de igualar. Han puesto el listón muy alto y aún queda la segunda vuelta en la que, visto lo visto, no me extrañaría que siguieran batiendo records».

 

 

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