El mensaje de «CINCO mujeres DIEZ»

En el sencillo, emotivo y brillante acto de distinciones a cinco mujeres deportistas que han hecho historia en el deporte de la ciudad de Santa Cruza de Tenerife, CHARO BORGES, la primera jugadora de baloncesto canaria en formar parte de la Selección Absoluta, se encargó, elegidas por sus cuatro compañeras premiadas, de dirigirse a la primera autoridad chicharrera, su alcalde Jossé Manuel Bermúdez, corporación y público invitado, de dar lectura al escrito que, por cortesía de las cinco deportidstas, reproduce BASKETMANIATENERIFE.ES:

«Buenas noches, para todos.

Antes que nada, quiero agradecer en nombre de todas nosotras,  a las Concejalías de Igualdad habidas en este Ayuntamiento de Santa Cruz, antes y después de la moción de censura, el que se haya dedicado el homenaje a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, de este año 2020, expresamente a las mujeres deportistas y que se haya acordado que seamos nosotras las que representemos al resto de las muchas practicantes y seguidoras del deporte, que existen en nuestra capital. También queremos agradecer y dar la bienvenida a este acto a todas nuestras familias y amigos que han tenido a bien acompañarnos y apoyarnos, tanto como lo han hecho a lo largo de nuestras vidas. Tampoco queremos olvidarnos de nuestros entrenadores, compañeras y clubs y deseamos que este bonito acto también sea para ellos, porque sin sus enseñanzas, acompañamiento y apoyo, en los momentos de flaqueza, no hubiera sido posible haber alcanzado todo lo que hemos conseguido y estamos consiguiendo.

El deporte ha experimentado, a lo largo de los tiempos, una evolución notable y cada vez se busca más la perfección al ejecutarlo, una mejor técnica,  más precisión, velocidad,  puntería,  aciertos… sin olvidarnos de los muchos valores que su práctica transmite y que cobran significado para cada persona que lo hace, inculcándose el trabajo en equipo, el esfuerzo, el tesón, la disciplina, el respeto al rival, la responsabilidad, el sacrificio, la lucha sana y constante, para conseguir los objetivos. Valores, todos, igualmente válidos para la vida y la convivencia diarias.

Prueba de la evolución del deporte es el cambio del papel que ha venido desempeñando la mujer hasta conseguir la integración en la práctica deportiva, incorporándose, incluso y a pesar de los pesares, en los niveles más altos de lo que llamamos élite, la élite del deporte. Durante mucho tiempo, se ha estado luchando por el lugar que nos corresponde, por méritos propios. Un lugar que, años atrás, unas cuantas mujeres fueron abriendo el sendero, para que nosotras, con nuestra dedicación y esfuerzo, hoy podamos recibir una distinción como la que se nos concede. Cinco mujeres que, día a día, han hecho y hacen que el deporte femenino esté más reconocido, más visible y situado donde tiene que estar.

En el caso del fútbol femenino, que tan de actualidad está  por sus recientes logros, las mujeres que lo practicamos  a diario hemos tenido que luchar muchísimo contra las trabas y prejuicios sociales y hoy se puede decir que tenemos un convenio de mínimos, que respalda el que ya seamos futbolistas profesionales, con unos derechos adquiridos, entre los que destaca el permiso de maternidad. Hoy, ya podemos cotizar, como una profesión más. Hasta hace muy poco, si se tenía contrato y lo rescindíamos o lesiones largas, nos quedábamos sin cobrar, sin trabajo y sin cobertura alguna, para seguir nuestra vida diaria y cubrir nuestras necesidades básicas.

Hoy en día, muchas futbolistas profesionales pueden decir que son referentes, para muchas niñas que quieren ser, por ejemplo, como nuestra compañera, María José Pérez, lo cual le satisface muchísimo y le hace olvidar todo lo que le ha costado llegar hasta donde se encuentra hoy. Para ella, nada puede ser más bonito que el que valoren su trabajo, después de haber abierto un camino que no ha sido un camino de rosas, precisamente, sino una constante lucha contra los prejuicios sociales.

Igualmente, Mª José quiere rendir homenaje a su madre, recientemente fallecida, dedicándole esta distinción, con el permiso de todos. Para ella, fue su referente, como mujer, por sus valores y su ejemplo diario, siempre ayudando a los demás y apoyando a su hija, en sus sueños e ilusiones. Una luchadora, que nunca se dio por vencida, y que siempre será inspiración y modelo de vida, para Mª José.

Nada ha sido fácil.  Lo que se ha conseguido ha sido a base de un trabajo constante, con mucho esfuerzo y dedicación, intentando, siempre, dar el máximo de cada una, en todo momento. También el de las que nos han precedido, formando nuestra historia con importantes hitos conseguidos y que son referencia para un presente que, día a día, vamos mejorando para que el futuro contemple y mantenga el legado de la incorporación de la mujer en el deporte, en su máxima expresión y en cualquiera de sus disciplinas.

Todos los deportes enseñan a las mujeres a que ser femeninas no está reñido con ser fuertes, tanto física como mentalmente. No está reñido con ser independientes, tener los músculos desarrollados y tomar decisiones que ayudan a mejorar su actividad deportiva. Practicar deportes nos hace sentir más fuertes, libres y capaces de lograr todos los objetivos marcados. Una mujer que desarrolla las capacidades del movimiento es una persona más competente para cualquier situación vital.

Por todo ello, el deporte, como institución socio-económica, tiene todavía por hacer su propia reforma, para encajar en una sociedad con valores democráticos. Y en este proceso reside una de las tareas pendientes que se ha estado evitando y negando: la inclusión igualitaria de las mujeres. A pesar del ideario deportivo, las estructuras del deporte no contribuyen a tener una sociedad mejor, están obsoletas y son antidemocráticas, por lo que, ya es hora de realizar una profunda reforma hacia la humanización y la inclusión de las mujeres. Una reforma que debe empezar por pedir a las instituciones públicas que cumplan las leyes de igualdad, que deben esforzarse por una distribución equitativa de los recursos financieros invertidos en el deporte femenino y masculino. No podemos seguir esperando, más tiempo, para incluir a las mujeres en el liderazgo y la toma de decisiones, en cualquier ámbito social, político o deportivo.

Del mismo modo que solicitamos que esa reforma no se dilate más, también pedimos, desde aquí, apoyo y respaldo para las mujeres que se dedican al deporte amateur o profesional, y también exigimos el máximo respeto hacia todas, por parte de quienes ellas dependen dentro de sus clubs y equipos. Que antes que nada y por encima de cualquier otra consideración: triunfos, currículos, cachés, prestigios, distinciones, etc., siempre prime el respeto a las personas, tanto femeninas como masculinas. Intolerancia absoluta hacia las vejaciones, acosos, palabras malsonantes o  invasión de la intimidad… Que nada de esto se normalice jamás.

Es cierto que cuando nos adentramos en el mundo del deporte, nos preparan, únicamente, para lo meramente deportivo. Mucha táctica, mucha técnica y mucho trabajo físico con nuestros cuerpos. Con el paso de los años nos hemos dado cuenta de que el deporte es más que eso, es mucho más que perder o ganar. Somos muchas las que pensamos que debemos y podemos transmitir nuestra lucha en el mundo deportivo, porque también es la propia de todas las mujeres, en cada uno de sus ámbitos. Creemos, de corazón, que esa faceta del deporte, aporta mucho más a esta, nuestra sociedad, que cualquier otro aspecto.

Poder usar nuestra herramienta, nuestro deporte, para poder expresar cómo nos sentimos y qué queremos representar, es una oportunidad única y cualquier deportista profesional, debería sentirse en la obligación de hacer llegar este mensaje al resto de la sociedad. Por las que ahora mismo están y por las que vengan detrás. Nosotras, las que estamos en activo, actualmente, y las que ya estamos retiradas, pero no inactivas, lo seguiremos intentando.

Y, desde aquí, y de esta manera, hacer, también, un llamamiento a los medios de comunicación.
Cuanto más se expone de forma mediática, un deporte, más personas atrae ese deporte. Cuanto más se expone de forma mediática, un deporte, más patrocinadores atrae ese deporte. Cuanto más se expone de forma mediática, un deporte, más influirá en el imaginario colectivo. Hoy somos cinco mujeres, celebrando que, a pesar de esas barreras y de todos esos impedimentos, cada una tiene un mensaje extraordinario.

Para acabar, unas pinceladas históricas que, para los más jóvenes, pueden ser sorprendentes. En nuestra tierra, el deporte femenino, al igual que en el resto del territorio español, se concentraba en los centros escolares de aquellos años de la posguerra, haciéndose cargo de sus enseñanzas y prácticas la Sección Femenina, organización dedicada a la mujer, dentro de lo que fue la FET y de las JONS, siglas que correspondían a lo que los vencedores de la guerra civil española decidieron en llamar Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista. Esta organización se fundó en Abril de 1937 y se disolvió cuarenta años después, en Abril de 1977, con la llegada de la democracia.

La citada Sección, a través de sus militantes, introdujo en los colegios de aquel entonces, las enseñanzas de la Educación Física, para la mujer, con el objetivo de «instruirlas en ser buenas patriotas, buenas cristianas y buenas esposas», adoctrinándolas en el principio, de inspiración fascista, de la supremacía masculina. Para apuntalar este fin, también se encargaron de promocionar lo que ellos llamaban «actividades físicas», para las alumnas de la época y, entre ellas, el baloncesto y el balonmano. Nunca admitieron que se les llamara deportes, porque ese concepto estaba adjudicado, únicamente, al ámbito masculino.

Con este panorama, unas pocas escolares iniciamos nuestro camino deportivo en los años 50/60. apuntándonos en nuestros colegios a la «actividad física» que las profesoras de la Sección Femenina nos ofrecían, y participando en las Ligas Escolares que se celebraban cada curso. En ese entonces no existían categorías como las que se fueron organizando más tarde, por edades: infantiles, juveniles y juniors ni tampoco ligas federadas.

Aquí, en Tenerife, y en cuanto al baloncesto se refiere, fue D. Antonio Nóbrega Navarro, Secretario de la Federación Insular de Baloncesto de aquellos años, quien consiguió que la modalidad femenina adquiriera el carácter de deporte federado, en el año 1963, y fue a partir de entonces cuando se dieron los primeros pasos, en nuestra ciudad, de la mano del histórico María Auxiliadora, formado por antiguas alumnas del Colegio Hogar Escuela, y que llegó a ser campeón imbatido de la Segunda División Nacional en la temporada 1965-66. No sería, hasta 10 años más tarde, en la 1975-76, en la que otro histórico, el Tenerife Krystal, nacido en el seno del Colegio de la Asunción, lograría ascender, por primera vez en Canarias, a la máxima categoría del baloncesto femenino nacional.

Ese camino abierto por estos equipos, propició la llegada de otros muchos, que han sido campeones en sus respectivas categorías, desde el minibasquet, pasando por las intermedias, hasta las federadas mayores, cunas, todas ellas de excelentes jugadoras, muchas de las cuales formaron parte de selecciones, tanto de base, como absolutas y de las que hoy tenemos aquí a Myriam y a Laura, como excelentes representantes, con sus muchas internacionalidades, éxitos y medallas.

Lo dicho, muchas gracias a todos por su asistencia y por su atención.

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