«La estrategia del avestruz», artículo de Aridane Ávila

Aridane Ávila

 «Un buen amigo siempre me habló de la estrategia del avestruz. Aquella en la que la gran ave esconde la cabeza dentro de la tierra y así piensa que si ella no ve a nadie, la gente tampoco le verá a ella. Esto, cuando vienen problemas, tiene un trayecto bien corto.

 Y me está dando la sensación que la Liga Femenina Endesa está aplicando una estrategia parecida para afrontar la crisis del Coronavirus y el inminente inicio de la competición. Porque quedan escasas semanas y hay numerosas preguntas sin respuesta que condicionan de manera importante la planificación.

 Ya hace una semana la Asociación de Jugadoras de Baloncesto expresó en un comunicado con 6 puntos, todas las dudas que de manera lógica aparecen entre las principales protagonistas de la Liga. Y el problema no es que no haya un protocolo anunciado (que no dudo que la FEB estará trabajando en el mismo), sino que textualmente la asociación refiere la “falta de interlocución e información” con el agravante de que “ningún organismo nos ha informado, comunicado o tenido en cuenta”.

El ser humano se mueve mal en la incertidumbre. No nos gusta el no saber que va a suceder. Y menos cuando un virus mata a la gente de manera indiscriminada. No solo las jugadoras están expuestas, también lo están los entrenadores y entrenadoras, las fisios, los preparadores físicos, las jefas de prensa, directivos…y las familias de todos estos elementos indispensables para la Liga Femenina Endesa.

 Más allá de la huída hacia adelante que representa el empezar a entrenar y fichar sin saber que sucederá, habrá que ver como se desenvuelve todo. Por tomar una referencia real (las burbujas de la WNBA o la NBA son quimeras), la liga masculina mexicana ya sacó un protocolo del que se pueden sacar varias enseñanzas. Apoyo de instituciones de salud, protocolo de pruebas PCR de inicio y seguimiento, termonebulización de todos los recintos, etc. ¿Quién asumiría todos estos costes en una Liga Femenina Endesa que intenta ser profesional, pero no lo es? Dudo que la mayoría de clubes puedan afrontarlo sin tener que cerrar.

 Hay otro aspecto a destacar. En ese protocolo se especifica con especial interés que hay que “evitar aeropuertos”, y el transporte debe ser “terrestre específico” para los viajes de los equipos. En nuestra Liga Femenina Endesa, con SPAR Gran Canaria y Ciudad de La Laguna Tenerife obligadas a coger avión en todos sus desplazamientos, la garantía de salud es más bien escasa. Con las implicaciones que ello puede tener no solo en los conjuntos insulares, sino en el resto de la liga.

 El tiempo se agota, y da la sensación que con los datos que nos muestran las instituciones sanitarias, las cosas no van (irán) a mejor. Las diferencias de tratamiento, repercusión y protección entre hombres y mujeres son un hecho hasta en lo más elemental, intentar proteger vidas humanas.

 Hasta que la organización de la liga no muestre un protocolo acordado, me acordaré de otro refrán que siempre me decía ese mismo buen amigo que me hablaba del avestruz, y es aquel del que nace lechón, muere cochinillo. Es difícil intentar hacer las cosas bien, cuando casi siempre las has hecho mal.

 Por la salud de todas y todos, soluciones, por favor».

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