Miqui Forniés, el fotógrafo del basket

Mi amigo MIGUEL ÁNGEL FORNIÉS, es uno delos grandes fotógrafos, especializado en el mundo de la canasta. Tuve el honor y la suerte de formar parte, desde mi rincón de colaborador desde Tenerife, del equipo humano que hizo realidad, en los años 80, de la mejor revista de baloncesto de los tiempos, NUEVO BASKET.

Ocupa hoy un hueco en BASKETMANIATENERIFE.ES al recibir, hace ahora un año, un importante premio de la Federación Catalana de Baloncesto a la labor gráfica periodística, en reconocimiento a su larga y brillante trayectoria, tanto en la ACB como en Europa y la NBA, además de la cantera cestista, de la que formó parte.

«MUCHAS GRACIAS CATALAN BASKETBALL FUNDACION POR EL PREMIO DE FOTOPERIODISMO»
«Día para recordar siempre el que viví en el Melcior Colet Sports Museum de Barcelona. Acompañado por mi querida familia, amigos como Jordi Valle, Pepe Silero, Alberto Pescio, Tamir Rattenbach, Vicent Serrano ′′ Tio Sento «, así como dos periodistas que ya fueron premiados, Xavier Balleteros y Alex Gozalbo.
Feliz de compartir los premios con Xavier Martínez Olivar, Toni Delgado y el ′′ Xano ′′ JA Lozano, que nos dejó recientemente. Estaban allí su viuda y sus dos hijos. Mucha emoción recordando al buen periodista de radio que era el ′′ Xano». 

Xabier Sanmartin Cuevas, Periodista en El Correo Gallego y autor del libro «Aquellos maravillosos aros» https://libros.com/comprar/aquellos-maravillosos-aros/, se une al homenaje reproduciendo un artículo que le dedicó a Forniés, publicado en el citado periódico gallego:

Miqui Forniés, el fotógrafo del basket

«No hay testimonio gráfico pero hay quien jura que, de recién nacido, Miguel Ángel Forniés, en vez de jugar con el sonajero, se lo llevaba a los ojos y lo esgrimía en las manos como si a la vida le pidiera una cámara para fotografiar un maravilloso deporte que él (aún) desconocía pero que tallaría su vida, cómo lo hace el Joventut, que aquel 1952 ganó la Copa del Rey ante el Real Madrid por 43-41.

A los 14 años, ver a Buscató Alfonso Martínez, dos mitos de nuestro deporte en los años 60 y 70, marcó a Miguel ÁngelMiqui para los amigos, que los tiene a mares.

Aquel chaval creció como jugador, entrenador, espectador, y empezó a curtirse en la prensa en el Eco Badalonés y medios locales con el baloncesto latiendo en sus venas en una ciudad con más canchas que aceras, y así, en un país que vivía el amanecer democrático, cuando en los primeros años 80 se fundó la revista Nuevo Basket, su director, Franco Pinotti, le contrató a los pocos meses. Empezaba ahí la carrera del fotoperiodista más importante de nuestro deporte.

Un poco por estar donde nadie había pisado y un mucho por su talento, fue despuntando. Detrás de su bigote, capacidad de trabajo, pasión por los viajes y un don de gentes único, fue hallando la llave para abrir mil puertas que han hecho de él un privilegiado testigo que miraba para todos nosotros.

El debut de Michael Jordan en 1984 en el Madison Square Garden de Nueva York, lo vivió en primera persona, hilando un álbum y una entrevista, parte del reportaje titulado Oro negro en la NBA.

De ahí al cielo profesional pero con alas de modestia, Miqui fue retratando cómo crecía la liga norteamericana y cómo bullía aquí el baloncesto, con etapa luego en Basket 16, y de fotógrafo para El Mundo en Barcelona (haciendo de todo).

Luego regresó a Nuevo Basket, y verle en los campos era tan habitual como encontrarse dos canastas. Estaba siempre ahí: el objetivo en una mano, la sonrisa en otra.

En 1996, su Joventut, le llamó para ser Jefe de Prensa, profesionalizando ese área en el arranque de una gloriosa era donde mimó el eco mediático de Rudy Fernández Ricky Rubio. Allí trabajó hasta 2014, inicio de una nuevo caminar para mirar los maravillosos aros y la vida con paso más sereno, así publicó Crónicas de un viaje alucinante y Memorias vividas, dos joyas. Hace unos meses, le premió la Fundació del Bàsquet Català, reconociendo la labor de un fotógrafo cuya generosidad ayudó a que esta sección se haya convertido en un libro con portada y 30 fotos suyas (escaneadas por Óscar Amoedo en Pontevedra).

Miqui… moltes gracies amic.

AMIGOS: Carlos Ruf, pívot del Joventut que además jugó en otros clubes como el Breogán de Lugo, aporta a EL CORREO este retrato de un Miguel Ángel Forniés, que como entrenador fue subcampeón de la liga femenina al frente del Cantaires de Tortosa en 1985/86. Ruf: “Corría cada martes al kiosko a por el ejemplar de la revista Nuevo Basket para empaparme de todo lo que salía, como sus reportajes. Con sus fotos maravillosas, antes de existir Youtube, él era nuestros ojos sobre jugadores, equipación, calzado, pistas… nos hacía soñar.

No hay nadie tan sencillo y entendido en baloncesto, tiene memoria fotográfica. Amable, cariñoso, atento, siempre con una sonrisa en la boca tras ese bigote al estilo Magnum, siendo peque me llamó la atención sus Converse Larry Bird negras, pensaba… ‘Éste es alguien importante’, y efectivamente, lo era y lo sigue siendo. Es la memoria viva del baloncesto hecho persona”. Y el periodista de El Mundo Deportivo Julián Felipo añade: “Colaboré con él en la edición de su libro Memorias vividas, y pude confirmar lo que ya sabía: es una persona con una memoria prodigiosa no sólo para los hechos vividos sino también sobre fechas y datos.

Es querido por su bondad y pasión por el basket y los amigos que a través de él ha cosechado. Es una suerte conocerle y aprender de él”. Y Mayra Porto, del área de Prensa del Obradoiro, apunta: “Le estoy muy agradecida. Desde que llegué a este mundo ha sido cómo un padre. Es una gran referencia para cualquiera”.

Pepe Sillero, otro hombre del baloncesto, ha tenido el detalle de hacerme llegar la foto de portada, junto al cartel del reconocimiento a Forniés

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