«Papá, Santiago Martín es el dueño de este pabellón?»

Un hijo le hizo esta pregunta a su padre, siendo esta la respuesta: «No es el dueño, fue un gran presidente del equipo que venimos a ver jugar hoy. Y le han puesto su nombre para que nunca nos olvidemos de él»

Entrevistando al «presi» en la década de los ochenta, en su cristalería

Hace unos meses se cumplieron 29 años del fallecimiento del que fuera presidente del CB Canarias, don Santiago Martín Marrero. A lo largo de estos años estoy delante del ordenador para hablarles, de manera especial a las nuevas generaciones, de quién fue y cual fue su trabajo en el deporte lagunero de esta bellisima persona. Él estaba tranquilo presidiendo el Real Hespérides de fútbol, con su sede en lo alto de la barbería de San Honorato, muy cerquita de donde vivía su familia.

Con el alcalde lagunero y jugador del CB Canarias y RC Náutico ELFIDIO ALONSO

Un buen día varias personas del CB Canarias, encabezadas por Pepe Cabrera, le fueron a ver en la cristalería de su propiedad. El club cestista necesitaba un nuevo capitán para la nave aurinegra y don Santiago Martín, como si de una llamada del lagunerismo se tratara, dijo sí. Fue en la década de los años ochenta, una de las más brillantes en la historia del club, con dos sextos puestos, participación en la Copa Korac, dos en la Copa del Rey… Aunque la gesta de la temporada 16/17, con la conquista de la Champions League FIBA, la Intercontinental, la clasificación para la Copa del Rey y para los «play off» la superó, algo que, estoy seguro, fue recibida con júbilo por el entrañable don Santiago.

No les cansaré de nuevo con aquella famosa anédcota que salvó una crisis, aunque le costó unos dineros al club, cuando se metió en el vestuario con Eddie Phillips para anunciarle una sanción de 250.000 pesetas y salió explicvando así lo sucedido a sus compañeros de directiva: «Lo importante no era solventar el problema, pues ya está arreglado. Le he dicho que si ganamos los próximos partidos y salimos de esta racha le daré una prima de 250.000 pesetas». ¡Jopé!, la he vuelto a contar. ¡Disculpenme ustedes!

El querido «presi» se nos fue en el año 1991. Ese día el baloncesto tinerfeño y el deporte en general, lloró tan duro palo. Una larga enfermedad le privó de seguir protagonizando el día a día de uno de sus clubes deportivos de sus amores (el otro fue el Real Hespérides de fútbol, del que también fue su presidente).

Gracias a la generosidad de un alcalde y al respaldo popular de los laguneros, el pabellón, al que todos llamábamos «La hamburguesa», recibió el nombre de Pabellón Insular Santiago Martín. De esa manera el recuerdo de una buena persona quedaba grabado para siempre. Recuerdo que, entrando al pabellón para ver al equipo en acción, un hijo le preguntaba a su padre: «¡Papá, quién es el dueño de este pabellón?», a lo que el padre contestó: «No es el dueño, fue un gran presidente del equipo que venimos a ver jugar hoy. Y le han puesto su nombre para que nunca nos olvidemos de él». Me acerqué y, emocionado, le dije: «¡Gracias señor. Nadie lo puede definir mejor!»

Desde aquí, en el recuerdo, el sincero abrazo a su familia y un GRACIAS al presidente Santiago Martín.

No hay comentarios

Escribir un comentario