«Un pívot gigante de 1’86». Así era el baloncesto español en 1935. Cómo hemos cambiado…

KIAenZONA.-

Decir que el baloncesto ha cambiado mucho desde su creación hace ya más de 128 años es toda una obviedad. El juego en sí ha cambiado en gran parte en la última década, así que por supuesto que ahora mismo es muy diferente a lo que se jugaba en la «prehistoria» de este deporte. Aun así, resulta curioso encontrarse algunas perlas del pasado. Por ejemplo: ¿cómo eran los jugadores en 1935, año en el que España consiguió su primera medalla?

Aquel año España participaba en su primera competición oficial, el Europeo de Ginebra 1935, del cual regresaría con una medalla de plata en el cuello. Fueron ocho los jugadores que participaron bajo el mando del seleccionador Mariano Manent. No hay muchos documentos al respecto, aunque la hemeroteca de ACB.com sirve para rescatar algo de información sobre estos jugadores.

Por ejemplo, en la final de la Copa de ese año la crónica de J.M. Borrero en el diario AS hablaba así sobre el pívot de aquella selección y algunos de sus compañeros:

«Villate, 27 años, empleado; un defensa racial, José Albiñana: el centro suplente con su notable estatura de 1,76 metros o Rafael Ruano: 22 años; un gigante de 1,86 con lo que es el centro titular de la selección».

En su día José Luis Mateo, a quien conocíamos como ‘Mateovic’ en sus andaduras con los procesadores de texto, nos presentó a los sub-campeones de Europa de 1935. Eran los siguientes:

Rafael Martín: Alero nacido en Costa Rica y que había viajado a Madrid para estudiar.

Pedro Alonso: De padres españoles pero nacido en Cuba. Estudió en Estados Unidos, donde aprendió a jugar al baloncesto y trajo sus vivencias a España, fundando el Rayo Club junto a su hermano Emilio y siendo una influencia muy importante en el desarrollo inicial del deporte en el país.

Emilio Alonso: Hermano de Pedro, también de origen cubano, y que dijo lo siguiente sobre uno de los partidos disputados: «Jugamos aquel partido con numeroso público en las gradas y la consigna de no botar el balón debido al mal estado del suelo». 

Armando Maunier: base que, además, firmó la crónica del torneo para El Mundo Deportivo.

Fernando Muscat: pívot de 1’75 de altura, comenzó jugando al tenis pero se pasó al baloncesto.

Rafael Ruano: el «gigante de 1’86» que se mencionaba en la crónica de la final de la Copa de 1935.

Juan Carbonell: defensa, con 29 años era el más veterano del grupo en el torneo.

Cayetano Ortega: defensa, también de origen caribeño, fue uno de los jugadores más importantes en el Europeo.

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