CHARO BORGES: La historia de una leyenda de nuestro BA-LON-CES-TO (I)

 

AGUSTÍN ARIAS

Quienes han seguido mis publicaciones cestistas en las últimas décadas saben perfectamente que me apasiona abrir el «baúl de los recuerdos» y mostrarles a las nuevas generaciones el baloncesto de aquellos lejanos años de mitad del pasado siglo XX.

Y lo hago entendiendo que gracias a cientos de jugadores y jugadoras hoy nuestra tierra puede presumir de su historia cestista, viendo con orgullo cómo cada temporada aumenta el número de licencias, con los alumnos/as más aventajados vistiendo las camisetas de la selección española en sus distintas categorías, algunos, caso de Carmelo Cabrera, Cristóbal Rodríguez, Miriam Henningsen, Blanca Ares, Nieves Anula, Yolanda Moliné, Lidia Mirchandani, Leticia Romero o el mismísimo Sergio «Chacho» Rodríguez, llegando incluso a escribir sus nombres y el de Canarias en el libro de oro del Baloncesto mundial.

A lo largo de este verano, cuando los equipos de élite generan poco actividad, vamos a publicar las historias que desde 2009 nos ha venido ofreciendo, para disfrute de ese ayer del deporte de la canasta, la primera jugadora canaria en ser llamada a formar parte de la Selección Española Absoluta. Hablo de Charo Borges, una leyenda viva del baloncesto tinerfeño que no necesita presentación.

En su blog «SEPTENA», Charo publicó su vida deportiva, ofreciéndonos toda clase de detalles, con anécdotas y curiosidades de lo vivido por «culpa», ¡bendita culpa!, de su pasión por lo que nos une: el BA-LON-CES-TO.

La presentación

¡Hola amigos/as!. Es un placer iniciar estas líneas para recordar tiempos gloriosos de quienes fueron, en su momento, las estrellas de un deporte que hoy tiene muchísimos seguidores.
No voy a decir cuál es, porque lo iréis descubriendo a medida que os vaya contando detalles, situaciones, nombres…
Son recuerdos de una región que, geográficamente, está muy alejada del país al que pertenece y, a veces, también demasiado lejana en otros aspectos. Uno de ellos fue, en aquellos tiempos, el deporte del que aún no hablo. Hoy, afortunadamente y gracias a aquellas viejas glorias, l@s practicantes de esta actividad ya cuentan con el reconocimiento que se van ganando poco a poco.
Así pues, bienvenidos a estas memorias de una de esas viejas glorias.

Los motivos

Viernes, 28 de agosto de 2009

«Decidí iniciar este blog cuando tuve la oportunidad de leer, a mediados de Agosto, las páginas deportivas de uno de los periódicos de esta ciudad. Esa lectura me llevó a rememorar lo que fuimos y a compararlo con lo que, en estos momentos, somos.

 
En esas páginas, bajo el título «Cinco medallas en cinco campeonatos», se nos contaba cómo, en menos de dos meses, las selecciones femeninas españolas de baloncesto habían logrado ese número de medallas en otros tantos eventos europeos y mundiales. La senior (antiguamente, se le llamaba absoluta), ganó el bronce en el europeo de su categoría, celebrado en Letonia. Las jóvenes de la Sub 20 se hicieron con la plata, en el europeo de Polonia. Las chicas Sub 19 consiguieron una histórica plata en el mundial de Thailandia. Las de la Sub 18 fueron oro en su europeo de Suecia y las más pequeñas, las Sub 16, obtuvieron un brillantísimo y muy reciente oro, en Nápoles.
 
Pero, lo mejor de la noticia ha sido constatar la presencia de ¡ocho jugadoras canarias! repartidas en las distintas selecciones: cuatro pertenecientes a la provincia occidental (Santa Cruz de Tenerife) y cuatro, a la oriental (Las Palmas de Gran Canaria).
 
Como decía, la lectura de esta información me hizo recordar lo remotos orígenes del baloncesto femenino canario y lo ignorado y desconocido que estuvo durante muchas décadas. Esa misma lectura me convenció de que era muy justo y muy necesario, recuperar, poco a poco, lo que, sin duda, fue el embrión de esta hermosa realidad de hoy.

Los orígenes

Viernes, 4 de septiembre de 2009

Allá por 1939, comenzó la práctica del baloncesto femenino en la isla de Tenerife. Fue un grupo de jóvenes aficionadas al deporte de la canasta, que pertenecían a la Sección Femenina tinerfeña, quienes formaron los primeros equipos. Su deseo inicial fue el de pasar buenos ratos haciendo ejercicio y mejorando la técnica del deporte de sus amores.
De todo esto, nos dio noticia un documentado artículo periodístico escrito por D. Antonio Nóbrega Navarro, uno de los grandes valedores de esta modalidad deportiva en nuestra tierra.
En 1963, el Sr. Nóbrega logró que la Federación Tinerfeña convirtiera el baloncesto femenino en una actividad federada.
Como practicantes pioneras, D. Antonio Nóbrega cita en su artículo a Conchita Casariego, Margot Villamandos, Antonia Mandillo, Isabel Vilar y Antonia Camacho, entre otras. Desde 1945, fue la Delegación Nacional de Educación Física de la Sección Femenina de la F.E.T. y de las J.O.N.S., quien organizó la celebración de los eventos del deporte femenino escolar, en general, y del baloncesto, en particular. En los comienzos de los años 60, hubo un equipo, entre los escolares de la época, que destacó sobremanera: el C.B. Mª Auxiliadora, integrado por alumnas del Colegio Hogar Escuela, de Santa Cruz de Tenerife.
Pero, éste será el argumento de mi próxima entrada, junto con un poco de historia sobre esas siglas altisonantes antes nombradas y su parcela femenina, la Sección ídem.

Las siglas

Sábado, 12 de septiembre de 2009

Para cumplir con el compromiso de la entrada anterior, inicio esta situándoles en un tiempo político que los más jóvenes no vivieron ni falta que les hace.
Las tan rimbombantes iniciales (FET y de las JONS) lo son de lo que sigue: Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista. Fueron las siglas del único partido que existió en la España franquista. Se fundó en Abril de 1937 y se disolvió cuarenta años después, en Abril de 1977, con la llegada de la democracia.
La Guerra Civil española transcurrió entre 1936 y 1939, aunque muchos de los detenidos por sus ideas contrarias al régimen imperante, no fueran liberados de las cárceles hasta dos o tres años más tarde. En su trágica plenitud, se produjo la fusión de los partidos y movimientos con ideologías fascistas, militaristas, ultranacionalistas, conservadores, tradicionalistas, católicos, monárquicos, etc., que apoyaban la sublevación militar liderada por el general y dictador Francisco Franco Bahamonde. Así pues, el origen de ese gran partido fue la comentada fusión y nació para convertirse en el único cauce de participación en la vida pública de este país.
Es obvio pensar, pues, que controlara todo tipo de actividades sociales, incluídas las deportivas que, en el apartado de la mujer, se hizo a través de la Sección Femenina. El encargo de esta rama de la FET y de las JONS fue instruir a las jóvenes sobre «como ser buenas patriotas, buenas cristianas y buenas esposas», adoctrinándolas en el principio de inspiración fascista, de la supremacía masculina (!).
Aspectos interesantes que hay que reconocer en la labor de la Sección Femenina, fueron su dedicación al mantenimiento de las tradiciones españolas, como la cocina y los bailes regionales y, paradójicamente, su afán por introducir, en los colegios, la Educación Física y, por extensión, la práctica de deportes. Quizá, por su máxima de disciplinar las conductas y educar hábitos de higiene y salud, objetivos siempre beneficiosos y que hay que celebrar.
Cumplido el compromiso de contextualizar los orígenes del baloncesto femenino, toca ahora contar las excelencias del equipo estrella de aquellos años, en Canarias: el C.B. Mª Auxiliadora… Pero, será en otra ocasión. No quiero cansarles.
SEGUIRÁ
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