CHARO BORGES: La historia de una leyenda de nuestro BA-LON-CES-TO (XIII)

CAPÍTULO TRECE.-

Retorno a la competición

«Una vez cerrado el paréntesis dedicado a nuestra internacional y sus avatares, recupero el relato de las competiciones en las que seguíamos inmersas. 
En la temporada 1971-72, el mayor obstáculo al que hubo de hacer frente el OM, durante las primeras semanas, fue la falta de una cancha a la que poder acudir a diario para efectuar los entrenamientos y celebrar los partidos oficiales. Anduvimos de prestado durante un buen tiempo y eso hizo que, en ocasiones, las cosas no salieran como se esperaba de un conjunto campeón.
A pesar de ello, la historia volvió a repetirse y ganamos la Fase Provincial, después de haber vencido en catorce, de los quince partidos disputados. Por primera vez, se perdía un encuentro y fue con el Hércules de Icod, en la cancha de éste y contra todo pronóstico. 
Como en la temporada anterior los conjuntos rivales fueron el citado Hércules Mas, Náutico, Medina de Santa Cruz, San Agustín de Los Realejos y Universidad Canarias Pepsi, no participando el Pureza Kaiser y el Medina de Icod. En la Fase Regional, se enfrentaron al Teresianas de Las Palmas, que fue el líder de la Liga hermana, y le ganamos los dos partidos celebrados por un resultado global de 150 a 62 puntos.
El gran aliciente de la 71-72 era la celebración, en Santa Cruz, del Campeonato de España Femenino, que se había interrumpido desde 1962 por razones económicas y que, para reconocer la buena labor y los buenos resultados que se estaban dando en Canarias con equipos como el Náutico masculino, el Mª Auxiliadora y el propio OM, se decidió reiniciarlo en nuestra capital.
Las ayudas ofrecidas por los organismos oficiales, las empresas locales y la Sección Femenina, hicieron posible la puesta en marcha de este gran evento. Para darle más énfasis a su recuperación, la Federación Española le añadió, además, el subtítulo de I Copa del Generalísimo y se convirtió en el acontecimiento deportivo de aquel entonces.
Era la primera vez que tenía lugar, en el Archipiélago, una competición de este nivel, en este deporte. Participaron los tres equipos mejor clasificados en la Fase Nacional, que fueron el C.R.E.F.F. de Madrid, el Picadero de Barcelona y el Tabaquero de La Coruña, además del OM, como campeón regional canario. Las Fiestas de Mayo de la ciudad fue la época elegida y la sede para celebrar los encuentros, las instalaciones del Real Club Náutico de Tenerife.
La jornada de semifinales tuvo lugar el 30 de Abril y el OM se enfrentó al Picadero, quien ganó por 66-47, después de un primer tiempo muy igualado y que no pudo mantenerse, debido a la mayor calidad y preparación física de las catalanas, que venían como subcampeonas de la Fase Nacional.
El otro enfrentamiento se dirimió a favor del C.R.E.F.F., que venció por 45-41 a las gallegas del Tabaquero. El día 1 de Mayo, fueron el equipo madrileño y el catalán los que disputaron la final y después de un igualadísimo y emocionante encuentro, el C.R.E.F.F. se alzó con la victoria por un solo punto de diferencia, 45 a 44, dándole derecho a participar en la Recopa europea, en representación de España.
El OM jugó con el Tabaquero por el 3º y 4º puesto y perdió por 36 a 57, lo que hizo que, una vez más, ocupara el farolillo rojo de la competición y quedara en evidencia la falta de una liga canaria fuerte e igualada, que fogueara y curtiera, de un modo más contundente, al equipo ganador.

En el plano individual, dos de nuestras jugadoras quedaron máximas encestadoras del torneo: Charo, con 43 puntos y Ángeles, con 30, en el total de los dos encuentros. El balance final de esta experiencia al más alto nivel deportivo fue de un éxito total. En los cuatro partidos, la asistencia de público entusiasta y entendido fue masiva y este hecho, en categoría femenina de cualquier especialidad, es lo mejor que puede ocurrirle a quienes lo practican. Se convierte en una emoción poco fácil de describir y estoy segura de que es lo que mejor recordamos todas las que allí lo vivimos.

Para completar esta temporada tan especial, contarles que nuestra compañera Charo fue designada por la Federación Provincial Mejor Deportista de Baloncesto de las Temporadas 70-71 y 71-72 y que, en esta última, la Junta Provincial de Educación Física y Deportes, la proclamó, además, Mejor Deportista Provincial.

Esta distinción para una mujer que hacía deporte federado, era la primera vez que se daba y, a partir de entonces, se ha mantenido hasta hoy. En las ediciones anteriores, sólo se había designado a una figura masculina, lo cual hace más valioso el significado de la elección de Charo Borges.
Junto a ella, como mejor deportista entre los varones, resultó elegido Ángel Luis Arbelo, joven y brillante tenista que iniciaba triunfos internacionales, por aquellas fechas. Decía nuestra compañera, que todos aquellos dislates relatados en la entrada anterior, se vieron ampliamente compensados con el nombramiento recibido en su tierra y del que siempre se sentirá muy orgullosa y agradecida.

Una de las imágenes que ilustran este post, muestra el momento de la presentación del partido OM-Picadero, apreciándose la gran cantidad de público asistente. Las otras dos recogen la felicidad de la deportista, al ser nombrada la mejor de su provincia.

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