Entrevista en Chile a Catalina Abuyeres, ex del CB Adareva

CANCHA LATINA

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Entrevista de: Por José Miguel González (@14Coto)

Las reflexiones de la chilena que volvió a su tierra para definir su futuro: quedarse para estudiar o volver a jugar a Europa. De pandemias, sueños en grande y la Roja con la pívot que vivió cinco años en España.

Tiempo de decisiones, tiempos de cambio. Catalina Abuyeres (23 años) está en uno de esos procesos, aunque hay algo que no tranza: el básquetbol como timón de su vida. Puede que esta temporada la tenga jugando en Chile, mientras retoma sus estudios. O también, que vuelva a Europa para seguir su carrera, si la pandemia lo permite. La pívot de la Roja, que viene de disputar la Liga Femenina 2 española con el Ausarta Barakaldo, tomará una decisión pensando, además, en las futuras competencias de la Selección Chilena. Las reflexiones de Catalina.

Abuyeres, a la izquierda, junto a Carmelo, por entonces directivo del CB Adareva, y la también  internacional chilena Sendy Basáez

¿Pasaste la cuarentena en Chile? “Las primeras dos semanas estuve en España, cuando comenzó el confinamiento. Estuve encerrada donde vivía. Fue duro, no esperaba que sucediera esto. Con el paso del tiempo pude hablar con la Federación y junto a mi familia compraron el pasaje para regresar a Chile. Llegué a finales de marzo”.

Un par de meses. ¿Piensas volver? “Me han llegado ofertas de España y otros lados, como Francia, pero está súper difícil la situación ahora. Y en lo personal, es mejor ver qué sucede e ir viendo de a poco. Ofertas hay, tomaré la mejor decisión cuando sea el momento”.

Viviste la peor parte de la pandemia en España y te fuiste a vivir la peor parte en Chile, ¿cómo has visto la evolución de todo esto? “En España me tocó la parte más difícil. Tenía un vuelo para un miércoles y ya era complicado. No tenía quién me fuera a dejar, la locomoción colectiva no era fácil. Llegué al aeropuerto y me cancelaron el vuelo. Lo reagendaron para otro día. Llegué a Chile a confinarme 14 días. Ya se veía que la situación se iba complicando más. Lo único que doy gracias es que estoy con mi familia. Es más seguro estar en tu casa, con tu gente, que sola y sin recursos”.

«Cata» en su estancia en el Adareva lagunero

¿Pudiste entrenar en este tiempo? “Fue súper duro no tener las herramientas en casa. Estamos acostumbradas a ir al gimnasio, a ir con tus compañeras a la pista. Es difícil porque no tenemos el espacio para hacer lo mismo. Tuve que adaptar mi casa, mi sala de entrenamiento a mi espacio. No he dejado de entrenar, siempre con la esperanza de que volvamos cuanto antes. Para un deportista es difícil parar y empezar de cero. Estoy con plan de la Selección, entrenamiento con el club y personal”.

Dices que la Federación te ayudó a costear el pasaje, ¿ha habido mejor trato a las jugadoras con respecto a experiencias anteriores? “La Federación me ayudó a venir y siempre lo voy a agradecer. He visto una mejoría base de trabajo, compromiso por querer hacer las cosas mejor. Se valora y se nota. Una semana atrás comenzó el plan de entrenamiento para los torneos del 2021 y los Panamericanos de Santiago 2023. Se nota que hay un esfuerzo de por medio y una motivación”.

¿Motiva que se preocupen por ti? “Eso siempre es importante: sentirse considerada dentro de un plantel. Más en los momentos que estaba pasando. Agradezco que se hayan hecho cargo de una parte del pasaje y que ahora me contemplen en preselecciones y entrenamientos, ayudando de alguna forma”.

¿Cómo evalúas la temporada que se cortó? “Era mi retorno a la Liga Femenina 2 después de tres años. Me sentí bastante cómoda con el equipo. Estaba volviendo a la categoría y en lo personal me sentí bastante bien. No tuve tantos minutos como los que una jugadora quisiera, pero de a poco me los fui ganando y demostrando que podía jugar de igual a igual. Uno se queda con el sabor amargo por la pandemia, que no se terminó el proceso. Estaba en la etapa donde sacaba todo mi potencial y tenía ganas de terminar bien, pero no se pudo hacer”.

En el equipo español Ausarta Barakaldo, de la Liga Femenina-2

Es decir que durante la temporada hubo un progreso en tu juego. “Me sentí así, como un crecimiento con más confianza. Si bien, hace tiempo no tenía roce en la categoría, competir constantemente, conocer el juego, te ayuda y fortalece”.

Aún con la incertidumbre del futuro, ¿te propones algún objetivo? “Si regreso al básquet europeo, donde me salga la oferta, el trabajo es seguir potenciándome, aprendiendo y dando lo mejor de mi. Si me quedo en Chile son metas diferentes. Primero está la Selección, que para mi es importantísimo. Y también entrar a una universidad”.

¿Te debates entre el básquet profesional y los estudios? “En Chile la liga no es tan profesional. Me gustaría que la liga crezca, creo que se puede hacer más profesional y competitiva, que dure más, porque la mayoría no está jugando. Se dedican a entrenar con el equipo, jugar la liga dos meses y a estudiar. El mantenimiento de las jugadoras no es el mismo. Si me quedo en Chile voy a ver el estudio por el básquet profesional, pero creo que aquí se puede llegar a eso”.

¿Ambas opciones te conforman? “Ambas son buenas, porque los deportistas tienen fecha de caducidad y nunca vamos a estar jugando por tanto tiempo. El cuerpo se va desgastando. Es importante tener un cartón bajo la manga. He sufrido lesiones y sufrir otra grave, quizás te requiere más tiempo parada y hacer nada es muy aburrido, obviamente necesito tener algo más para mi futuro”.

Se te nota realista, centrada, pero te invito a soñar con tu carrera, ¿a dónde te gustaría llegar? “Siempre me ha gustado el básquet europeo. Cuando pude cumplirlo fue una alegría tremenda, porque son sueños y de a poco he ido soñando con crecer en las categorías, ir aprendiendo más. Sueño con llegar a la Liga Femenina”.

¿Desde qué edad juegas? “Desde los ocho años. En mi familia todos son basquetbolistas: mi madre, mi padre, mis abuelos… Siempre hubo una motivación detrás, pero la decisión de comenzar a jugar fue mía. Cuando le tomé el gusto, me fui y no lo solté”.

¿Qué te gustaría estudiar? “En España hice un año de la carrera, pero por temas de papeles no pude seguir. Estaba haciendo actividad física y deportiva, que sería como educación física en Chile. Retomaría eso. Siempre ligada al deporte”.

¿Sigues anhelando dedicarte a tiempo completo al básquet? “Claro. Me dedicaré al estudio, pero no voy a dejar el básquet de lado. Es algo que me llena, algo que necesito, es como desahogarme con él, es el que me ayuda”.

¿Qué falta para que más chilenas salgan al extranjero? ¿Motivación, estímulos? “Las categorías inferiores vienen con un potencial grande y de ahí pueden salir varias chicas al extranjero. Hay una diferencia que siempre se ha dado entre el masculino y femenino. A nosotras nos cuesta más desapegarnos de la familia o quizás no está el mismo apoyo detrás. Los chicos tienen desapego más fácil, por lo que me he dado cuenta. A las chicas es un incentivo de que se pueda y nosotras demostramos que se puede salir desde joven”.

¿La jugadora chilena se ha ido tomando más en serio el básquet? “Si una jugadora no se lo va a tomar en serio, es porque no debería estar donde está. O quizás hay que trabajarle eso. Si yo me voy a estar dedicando a algo es porque lo estoy tomando en serio y de verdad quiero. Las generaciones de ahora son chicas motivadas, aguerridas y se les ha dado la oportunidad de lo que se puede lograr. Lo han sabido aprovechar al máximo y están dedicadas al cien por ciento en esto”.

¿Ves futuro en la mezcla que puede resultar entre tu generación y el Team Huasitas? “La meta que tengo es que de aquí al 2023 se haga la mejor Selección. Las chicas de las Huasitas son jóvenes y han tenido un trabajo constante, es lo que nunca hemos tenido nosotras, el trabajo constante a largo plazo. Eso mejora a la jugadora: la continuidad. Pienso que se puede sacar una buena selección. Si siguen los procesos formativos y a largo plazo, el básquet va a crecer mucho más, también la competitividad”.

Qué puede imitar Chile de España? “Primero, las ligas. No sirve de nada estar entrenando bastante tiempo y que la liga dure tres meses. Nunca hemos tenido una preparación. En España, uno comienza en septiembre con el equipo y no terminas hasta mayo. Los primeros meses son de preparación, se conoce el equipo y se va afianzando. Falta que la liga sea más competitiva, extensa y de a poco se irá haciendo. Luego, los recursos. Allá la Federación ayuda y también hay patrocinadores, que acá se ven poco”.

¿Te imaginas a la Selección, a tí, jugando un Mundial? ¿O es una locura? “No creo que sea una locura. Chile ya jugó un Mundial el 2011 y las Huasitas clasificaron, pero lamentablemente no se pudo hacer por la pandemia. Veo factible clasificar a un Mundial. El próximo año tendremos el Sudamericano y luego, seguido, la AmeriCup para poder clasificar a lo que uno siempre anhela, que es un Mundial. O un Preolímpico, que abrirá las puertas. No hemos tenido suerte, pero se puede lograr. Hay que soñar en grande”.

Te saco de la cancha: ¿Seguiste desde España las manifestaciones sociales de Chile? “Lo seguí de afuera. Fui sabiendo algo, pero no es lo mismo ver por las noticias a que te cuente tu familia o estar viéndolo en vivo. Las imágenes fueron chocantes e impactantes, porque cuando la gente se une por una misma causa, todos salen y da igual si es por Juanita Pérez o lo que sea, la gente se une y lucha por lo que quiere y necesita. El estallido social fue un llamado de atención y también lo que ha sucedido constantemente con las mujeres. El apoyo feminista que tenemos ahí es otro gran impacto que hemos dado a conocer, que no estamos solas y entre todas nos vamos a apoyar”.

¿Se está construyendo un país más unido? “He notado eso, que a raíz de todo esto se ha promulgado más juntarse, el apoyo por una causa. Eso se ve sumamente bonito. El país no está solo, estamos unidos y cuando es por una causa concreta, todos nos apoyamos. Es lo que más valoro”.

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