La pionera Encarna Hernández (103 años) recibe la medalla de Oro de la Real Orden Mérito deportivo

ELENA JIMÉNEZ (TELEDEPORTE)

Hoy es un día importante para el baloncesto español porque la pionera de este deporte, Encarna Hernández Ruiz, ha recibido el reconocimiento de su país con la medalla de oro de la Real Orden al Mérito Deportivo que concede el Consejo Superior de Deportes (CSD) por romper barreras y ser un ejemplo en la lucha por la igualdad de derechos de la mujer en el deporte a lo largo de toda su vida.

La presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD), Irene Lozano, le ha entregado la medalla en reconocimiento a una figura histórica y ejemplar del deporte femenino en España, “cuya enseñanza merece la gratitud pública e institucional de quien a contracorriente de los tiempos ya quiso poner las bases de la igualdad en nuestro país, siendo una decidida luchadora e impulsora del deporte del baloncesto femenino” afirmó la secretaria de Estado para el Deporte.

Encarna es una persona que te marca para siempre. El pasado mes de febrero tuve el privilegio de conocerla y entrevistarla para Teledeporte y el Telediario. Me fui hasta su casa en Barcelona para seguir en directo un partido clasificatorio de la selección española, un España-Corea del preolímpico. Fue emocionante ver que cuando una sabe, ama y habla de baloncesto, no hay 50 años de diferencia. La empatía y química es total de una generación a otra. Encarna vibraba con cada canasta de Laia Palau, los rebotes de la “murciana”, como llama a Laura Gil, o la precisión en los tiros libres de Alba Torrens.

Para Amaya Valdemoro, que es otra de las “pichonas” de Encarna, la pionera le ha transmitido y le ha dado fuerza para olvidar sus lamentos porque es un ejemplo a seguir.

‘La niña del gancho’

Encarna Hernández nació en la localidad murciana de Lorca en 1917. A los 10 años llegó a Barcelona junto a sus padres y diez hermanos. Comenzó a practicar baloncesto con 13 años en el barrio, en un campo de tierra construido por el que más tarde sería su marido, Emilio Planelles, en Les Corts. Además del baloncesto practicó otros deportes como el ciclismo, natación, atletismo, patinaje… a pesar de su baja estatura: 1’54 centímetros. Su especialidad en el tiro era el gancho, por eso la llamaban ‘la niña del gancho’.

En 1931 participó en la fundación del Club Atlas, al que también pertenecía su marido. Aurora Jordà y Encarna Hernández fueron de las jugadoras más destacadas del equipo femenino, siendo Encarna la máxima anotadora absoluta del club, por encima de los hombres. Llegó a jugar en nueve equipos: Atlas Club, C.E. Laietà, F.C. Barcelona, Sección Femenina, Peña García, Cottet, Moix Llambés, Fabra y Coats y entrenó a otros cinco. Fue una de las primeras mujeres en arbitrar partidos y sacarse el carnet de conducir en la Ciudad Condal.

El 1944 recibió una oferta del FC Barcelona permaneciendo en el club azulgrana hasta 1953. El Barça la hizo socia de honor cuando Encarna cumplió los 100 años.

Un referente para las jugadoras actuales

Rompió barreras en el mundo del deporte en los años 30 y estuvo en activo hasta 1953. Con un balón en las manos, intentaba emular a heroínas que admiraba del ámbito social, como «aquellas benditas mujeres: Victoria Kent, Clara Campoamor, Lili Álvarez, Federica Montseny…». Se retiró en 1953, a los 36 años, tras tener a su hijo, aunque llegó a tener una oferta para jugar en el SEU italiano.

Su casa se ha convertido en lugar de peregrinación para muchas de las jugadoras de baloncesto. Mujeres que han hecho historia como Amaya Valdemoro, Elisa Aguilar o Laia Palau (del mismo barrio donde reside la lorquina y jugadora del Universitari, actual Barça), se han acercado hasta su domicilio para conocer a una mujer que tiene en su piso un pequeño museo con sus recuerdos, fotos, recortes de prensa, telegramas, fichas federativas… recopilaciones de los triunfos del baloncesto femenino hasta la actualidad.

En 2016 pudimos conocer parte de su vida gracias al documental La niña del gancho, realizado por dos hermanas, Raquel y Sara Barrera Sutorra, y producido por Ochichornia. Una película de 64 minutos que ha seguido a Encarna desde los 96 a los 99 años y retrata la trayectoria de esta pionera del baloncesto.

https://youtu.be/4hvJMawF0iM
No hay comentarios

Escribir un comentario