«No todo es GANAR, GANAR y GANAR en el baloncesto de formación»

AGUSTÍN ARIAS.-

«Mis más de cuatro décadas en el mundo de baloncesto, publicando aquel suplemento de  ocho páginas semanales de la base en Jornada Deportiva entre los 80 y 2000, viviendo el crecimiento de cientos de jugadores/as me permiten elaborar este artículo.

Siempre, aunque en estos tiempos actuales mucho más que en los setenta, ochenta incluso los noventa, los entrenadores/as de clubes federados y colegios han priorizado la victoria por encima de la formación. Piensan, craso error, que solo con los triunfos tendrán contentos a los «jefes» y así se garantizan seguir una temporada más formando parte de la entidad. Hay excepciones, claro que sí.

Nadie les quita el mérito a la labor realizada con la cantera. Esos peques que van subiendo de categoría con el paso de los años y que ahora, con 30, 40 o más edad miran hacia atrás con orgullo y enorme satisfacción por haber formado parte del baloncesto de esta tierra.

Todos sabemos que son pocos los que alcanzan la élite. Niños/as que ya en Minibasket nos mostraban, nos siguen mostrando, sus habilidades sobre una cancha de cemento y que al paso al parquet ya dominaban con autoridad el balón y se ganaban la llamada de las concentraciones o selecciones de base que organizan la FCB y la FEB. Algunos de ellos incluso han llegado a lucir la camiseta de las selecciones absolutas, es más, uno de ellos, nuestro «alumno más aventajado», llegó a la soñada NBA. ¡Qué bueno eres Chacho!

Chicos/as que además de hacerlo bien en una cancha compaginaban con ilusión sus estudios, lo que les ha permitido ser actualmente excelentes profesionales y buenas personas. Un camino plagado de altibajos en el que siempre han tenido la suerte de contar con buenos entrenadores/as y excelentes padres/madres, determinantes en la EDUCACIÓN.

Pero son muchísimos más los deportistas que han sido partícipes de nuestro BALONCESTO en toda su trayectoria educativa que, destacando en la cancha, optan por dejar la actividad cestista para volcarse con los estudios universitarios. Podemos aplicar la frase de «perdimos buenos jugadores/as, pero ganamos excelentes profesionales».

En un equipo de doce deportistas en 80% de ellos ni llegan a las concentraciones ni ven como prioridad el baloncesto. Juegan por que les gusta, porque hacen amistades que duran toda la vida, porque se divierten entrenando y especialmente cuando hay partidos los fines de semana. Claro que se alegran por cada victoria, pero no les traumatiza la derrota. Es una actividad deportiva y así la asumen.

La frase «Ganar, ganar y ganar» es del entrenador de fútbol Luis Aragonés, ya fallecido, quien un día en la sala de prensa les dijo a los periodistas que en el deporte profesional de equipo lo importante, lo que se les exige, lo que quiere el aficionado, es GANAR, GANAR y GANAR.

Sin embargo esta teoría no debe aplicarse al deporte de FORMACIÓN porque la misma palabra lo explica. Formar es trabajar con los niños/as, con los jóvenes, para lograr plasmar en un partido toda esa enseñanza impartida. Y no debería valer lo de recurrir siempre a los mejores del grupo para ganar por 50 al rival. Y si el club o el colegio lo que quiere son títulos, que vayan a la librería y se compren un diploma en el que escribir «Somos los más mejores».

Dejemos el ego a un lado y apostemos por hacer felices a esa legión de «enanos» que disfrutan jugando al basket y que no reúnen el talento cestista de quienes nacen o adquieren ese «don» tan especial de dominar con elegancia el balón.

Si yo hubiese sido entrenador me gustaría encontrarme con mis jugadores/as dos o tres décadas después y que me recordaran como la persona que les permitió disfrutar en una cancha sin ser las estrellas del equipo. 

Es cierto que la palabra COMPETICIÓN encierra pugnar por el título. Y es lícito y también educativo. Lo que no me parece tan «bonito» es que por proclamarse campeón en una fase final se margine a quienes han estado luchando todo el año por estar ahí para poner a dos o tres jugadores/as con mayor experiencia solo para GANAR, GANAR Y GANAR.

Concluyo felicitando a los equipos campeones de Tenerife y de Canarias con la misma fuerza que aplaudo a quienes, trabajando a tope todo el año, con severas limitaciones sanitarias, han sabido disfrutar de este deporte que nos une o nos apasiona. Un BALONCESTO que debe regirse por la sensatez, la honestidad, el compañerismo, el buen rollo… sin conceder la mínima opción al «amiguimos», al «desprecio» y a las reglas aplicadas desde la organización mirando el escudo y el color de la camiseta del club».

 

1 Comentario
  • Vamos Canarias!!!!!
    Publicado el 16:10h, 11 mayo Responder

    Si señor!!!!!!!

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