Surne Bilbao Basket y PAOK BC disputarán la final de la Copa FIBA ​​Europa

Ambos equipos superaron sus encuentros de semifinales de forma muy diferente: el vigente campeón, el Bilbao, superó con facilidad al Falco Vulcano Energia KC Szombathely, mientras que el PAOK venció al UCAM Murcia en un partido emocionante.

El PAOK logró resistir la remontada del Murcia y avanzó a pesar de la derrota por cuatro puntos en el partido de vuelta, consiguiendo un triunfo épico por 164-162.

Mientras tanto, Bilbao causó estragos en el partido de ida contra Szombathely, ya que una victoria a domicilio por 17 puntos allanó el camino para una victoria global de 193-169.

El Bilbao acumula una racha de 15 victorias consecutivas en la competición desde que perdió su primer partido de la temporada, y podría convertirse en el primer equipo en ganar varios títulos de la Copa FIBA ​​Europa al defender su corona, mientras que la única derrota del PAOK en casa esta temporada fue precisamente contra el equipo español en la segunda ronda.

El partido de ida de la final se disputará en Salónica, Grecia, el 22 de abril, antes de que se corone al campeón en Bilbao, España, el 29 de abril. La ventaja de jugar en casa se determinó en función de la clasificación de los equipos en la segunda ronda.

Una eliminatoria tremenda que se decide por la mínima

El UCAM Murcia vence al PAOK de Salónica en el Palacio pero se queda sin el premio de la final (89-85)

El segundo cuarto fue un canto al carácter universitario. Con el Palacio volcado, el UCAM encontró fluidez en ataque y logró abrir una brecha que le permitía soñar: Se marcharon al descanso con una renta de +7 (47-40).

Pero si algo define a este equipo es su capacidad de resistir. Tras el paso por vestuarios, cuando el partido se atascó y PAOK apretó, UCAM no bajó los brazos. Supo sufrir, ajustarse y mantenerse vivo en la eliminatoria en un tercer cuarto de máxima tensión (63-60).

Y entonces apareció el héroe de la noche: DeJulius. Desatado, imparable, lideró a los murcianos con una actuación descomunal, anotando desde todas las posiciones y levantando a la grada en cada acción. Llegó a firmar 38 puntos, sosteniendo a su equipo cuando más lo necesitaba.

En el último cuarto, UCAM Murcia creyó. Peleó cada balón, apretó en defensa y llegó a poner contra las cuerdas al conjunto griego. Llegó a estar 11 arriba, pero cuando parecía que lo iba a romper, el PAOK encontró acierto en finales de posesión y consiguió segundas oportunidades gracias a dominar el rebote ofensivo.

Howard Sant-Roos sacó tres tiros libres en el último segundo, pero no consiguió forzar la prórroga. Victoria final por 89-85, que no es suficiente para clasificar al UCAM Murcia, a la final de la FIBA Europe Cup. 

No hay comentarios

Escribir un comentario