«La Laguna Tenerife cae en un querer y no poder, tras una semifinal muy física», EN LA WEB AURINEGRA

Una derrota dolorosa. La Laguna Tenerife cedió este jueves ante el Rytas Vilnius (87-69), en las semifinales de la Basketball Champions League (BCL), tras un partido muy duro. Frustrado por un criterio arbitral que permitió un sinfín de contactos, el equipo aurinegro fue casi siempre por detrás en el marcador, intentó como pudo engancharse al encuentro para llegar con opciones al final, pero acabó cayendo preso de la frustración, en una mala tarde en el triple (2/16).

comunicación cbc.-

No bastó el enésimo partidazo de Marcelinho Huertas (21 puntos y seis asistencias), ni el esfuerzo baldío de Gio Shermadini o Fran Guerra por intentar llevar el partido al territorio canarista, entre otras cosas porque el equipo lituano, anuló el roll de los insulares y aprovechó la férrea defensa sobre los bases para acabar desesperando a los tinerfeños. Eso, y la fluidez ofensiva de Jerrick Harding (29 puntos, con 12 visitas al tiro libre) acabaron condenando al equipo lagunero.

El choque arrancó con los lituanos ahogando la subida de balón del Canarias, con Martynas Paliukenas apretándole a Marce hasta la extenuación y muchas veces por encima del límite. Pese a todo, los tinerfeños, que salieron con dos manejadores a pista, con el propio brasileño y Bruno Fitipaldo, se armaron de paciencia en un pulso que nació y creció muy físico.

Con Huertas como principal referente ofensivo, los insulares echaron en falta más acierto desde el 6,75 (1/10 al intermedio) y sufrieron para igualar el agresivo listón impuesto por el Rytas Vilnius y un ritmo alto de partido. Los de Zibenas aprovecharon la coyuntura para coger las riendas del electrónico (15-9); mientras que el Canarias se amparaba en varias acciones de mérito de Fran Guerra para intentar oponer resistencia.

La irrupción en pista del pívot grancanario, bien secundado por Tim Abromaitis permitió incluso ponerse por delante a los laguneros: 18-19, tras una canasta del estadounidense después de rebote ofensivo. Sin embargo, el conjunto báltico respondió con todo.

Gytis Masiulis, primero; y Jerrick Harding, después, lideraron a los rojinegros, que amagaron con abrir una brecha importante camino del receso: 33-24. En ese escenario, con todo cuesta arriba, La Laguna Tenerife minimizó daños, con su único triple del primer acto, obra de Patty Mills, y con un par de continuaciones de Gio Shermadini para irse a la pausa seis abajo (40-34), aunque perdieran por el camino a Rokas Giedraitis, que tuvo que retirarse a vestuarios por una lesión en la rodilla derecha tras una mala caída (pendiente de pruebas para valorar al alcance).

En la reanudación, el Rytas le dio una vuelta de tuerca más a su plan de partido ante la permisividad arbitral y los de Txus Vidorreta sufrieron lo indecible (47-36). Aún así, no se rindieron. Un 2+1 de Marcelinho Huertas, una canasta de Guerra y un tiro libre del interior canario parecían albergar esperanzas de un final más parejo (49-46), pero no hubo manera.

El Vilnius respondió con un triple de Caroline y varias visitas de Harding al 4,60, lo que volvió a poner muy cuesta arriba el panorama para La Laguna Tenerife (55-46). El equipo aurinegro acabó desesperado y no logró encadenar aciertos suficientes para alimentar sus posibilidades. Por ahí, el último cuarto fue un querer y no poder, que desembocó en una derrota de las que duelen. Y mucho. Pero no queda otra que levantarse, porque triunfar es volver a empezar cuando uno se cae. Toca encajar el golpe y rehacerse para pelear el sábado por la medalla de bronce. La cita, este sábado, a partir de las 16:00 hora insular, ante el Unicaja Málaga, perdedor de la otra semifinal, ante el AEK de Atenas (65-78).

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