«Honor a las personas que dejan huella», por Octavio Rodríguez

Amplio, certero y emotivo artículo que firma OCTAVIO RODRÍGUEZ PULIDO en honor de su amigo PABLO RUIZ, quien fuera presidente del CB Ruiz Güímar.
El jueves 16 del pasado mes de julio nos ha dejado un destacado deportista güimarero, D. PABLO ENRIQUE RUIZ RODRÍGUEZ (1971-2026), policía local, colombófilo y destacado jugador de Baloncesto, fundador y presidente del “C.D. Baloncesto Ruiz Güímar”.
     
Nació en Güímar el 30 de junio de 1971, a las once menos cuarto de la noche, siendo hijo del profesor de Educación Física don Joaquín Enrique Ruiz Afonso (“Quique”), natural de Santa Cruz de Tenerife pero oriundo por su madre de Güímar, donde vivió desde su infancia, y de la funcionaria doña María del Carmen Rodríguez Hernández, que lo era de dicha ciudad sureña.
El 18 de julio inmediato fue bautizado en la iglesia de Santo Domingo de Guzmán por el cura ecónomo don Salvador Miralles Pérez; se le puso por nombre “Pablo Enrique” y actuaron como padrinos don Manuel Rodríguez Frías y doña Concepción Afonso Vidaurreta.
     
Era el mayor de tres hermanos, siendo los otros dos: son Rubén y don Isaac Ruiz Rodríguez.
Todos siguieron la estela de su padre y jugaron al Baloncesto, pues Quique Ruiz, además de profesor de Educación Física en el Instituto “Mencey Acaymo” de Güímar, en el Instituto de Bachillerato de Granadilla de Abona y en el Instituto Politécnico “Virgen de la Candelaria” de Santa Cruz de Tenerife, destacó sobre todo como jugador de Baloncesto, así como presidente y director técnico del “C.B. Chimisay” de Güímar, y entrenador de todas las categorías de base, hasta la Insular, e incluso en una temporada del equipo de la 2ª División femenina.
Asimismo,  fue organizador de las primero denominadas “XII Horas de Baloncesto” tanto de Güímar como de Granadilla de Abona, luego transformadas en las “24 horas de Baloncesto”, y también fue delegado federativo en la zona Sur de Tenerife, fundador y entrenador de equipos de Baloncesto en Granadilla y coorganizador de las “Mini Olimpiadas de Güímar”, por todo lo cual se dio el nombre de “Quique Ruiz” al Pabellón Municipal de Tasagaya, en Güímar.
Volviendo a Pablo Ruiz, cursó sus estudios en el Colegio nacional «Alfonso X el Sabio» y los continuó en el Instituto «Mencey Acaymo» de su ciudad natal.
Simultáneamente y siguiendo la tradición paterna, vivió el Baloncesto desde su infancia, llegando a ser considerado el mejor jugador nacido en Güímar, por lo menos en el último medio siglo.
Medía 1,94 m de estatura y jugó como alero o ala-pívot, de gran movilidad bajo canasta, destacando por su capacidad ofensiva en el juego interior; su jugada favorita fue el “uno contra uno” con reverso, en las cercanías del aro. Se inició en el histórico “C.B. Chimisay”, dirigido y presidido por su padre, desde las categorías de base; y en su juventud llegó a jugar en el “R.C. Náutico” de Santa Cruz de Tenerife, en la 1ª División, hasta 1992.
A partir de 1993 fue la estrella del “Kalise Güímar” (antiguo “Chimisay”) de la 2ª División, que presidía su padre, siendo el máximo anotador del club, pues aportó de 21 a 29 puntos por partido, aunque un esguince de tobillo truncó su buena racha; en 1994 y 1995, con el mismo club y categoría, llegó a anotar entre 22 y 41 puntos, dando el triunfo a su equipo en muchos partidos.
Por entonces, en 1995 se alineó como alero en una de las selecciones que disputó dos “partidos de las estrellas” en Santa Cruz, a lo largo de ese año.
Entre 1996 y 2003 se integró en el ahora llamado “Caja Rural de Güímar”, en la 1ª División Autonómica masculina, llegando a ser considerado el “Ray Smith” de la categoría, con una media de 25 puntos por partido, alcanzando en alguna ocasión los 35 y figurando como el máximo anotador en numerosos choques, así como uno de los máximos encestadores de toda la competición.
Sin duda era el ídolo de la afición güimarera.
En esa época, en 1998 y 2002 sufrió nuevas lesiones, de las que se recuperó; curiosamente, en 2003 el club también fue conocido como “Ciudad de Güímar”.
En 2007 volvió a jugar en el ahora denominado “Teneteide Caja Rural Güímar”, de la 1ª División Autonómica, club que al año siguiente compitió como “Teneteide Caja Rural Chimisay”, en el que también fue uno de los jugadores de referencia.
En 2022 fue fundador del “C.D. Baloncesto Ruiz Güímar”, del que desde entonces fue entrenador de base y presidente hasta su prematura muerte; en él desarrolló una gran labor de impulso a la cantera y a los equipos de formación.
En este sentido, este club ha organizado numerosos torneos 3×3 de Baloncesto base, dos de ellos de carácter insular en 2023 y 2024, cuyos beneficios fueron destinados a la ONG “Asociación Maman África Humanitaria Senegal”.
También fue socio del Club Náutico “Puertito de Güímar” y alma de su Escuela de Baloncesto durante muchos años.
Desde el punto de vista profesional, obtuvo por oposición una plaza en la Policía Local de Arona; luego pasó en comisión de servicios a la Policía Local de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna.
Combinando su afición deportiva con su actividad profesional, en 2008 obtuvo una Medalla de Plata en la Europolyb, una competición entre policías y bomberos de toda Europa, pues se alzó con el segundo puesto en la categoría de 3X3 de Baloncesto. En 2013 fue elegido secretario de organización del Sindicato Independiente de Policía en Canarias (SIPC).
Nuestro biografiado también fue un gran aficionado a los Palomos Deportivos, integrado en la Sociedad “Ernesto Argente”, obteniendo varios premios en los campeonatos insulares.
Fue árbitro de la Federación Tinerfeña de Colombicultura, por lo que en la temporada 2010-11 recibió un homenaje. En esa misma temporada, su palomo “Doramas” quedó 2º en el I Campeonato Insular y en los Trofeos del Día, mientras que su palomo “Quitapenas” fue tercero en el I Campeonato Copa de Tenerife. En 2012, con motivo del II Campeonato Insular de Tenerife, la Federación Provincial de Colombicultura le entregó a don Pablo Enrique el primer premio de regularidad por “Mala Leche”, su palomo de plumaje gavino negro; y el Premio al mejor criador, por el mencionado palomo, campeón insular. En ese mismo año se le entregó una distinción por la Sociedad de Colombicultura “Los Navajones San Andrés”, por haber colaborado con ella.
En el III Campeonato Insular, celebrado en 2013, se le concedió el tercer premio de Regularidad a un palomo de su propiedad, de nombre “Príncipe Guanche”. Además, tuvo una notable afición por la caza.
Asimismo, como curiosidad, Pablo tuvo un cierto compromiso político, pues en 2019 se presentó a las elecciones municipales de Güímar, en el nº 3 de la candidatura de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (Cs), pero no resultó elegido.
Pablo Enrique Ruiz Rodríguez, falleció el jueves 16 de julio de 2026, a los 55 años de edad. Fue velado en la cripta de San Pedro de Güímar y al día siguiente se oficiaron las honras fúnebres en la anexa iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, por el cura párroco don Domingo González Ruiz, siendo acompañado en el sepelio por numerosos familiares, amigos y vecinos, que llenaron por completo el templo parroquial. Estaba casado y tenía un hijo.
Pocos días después de su muerte, en el mismo mes de julio, su “Club Deportivo Baloncesto Ruiz Güímar” le dedicó un “Campus Pablo Ruiz”, en el que participaron entrenadores de gran prestigio, todos amigos del desaparecido deportista güimarero.
Asimismo, el Ayuntamiento de Güímar tiene previsto organizarle más adelante un emotivo homenaje póstumo.
Mi más sentido pésame para sus familiares, compañeros y amigos. Nos dejó muy pronto, pero sin duda su recuerdo perdurará. Honor a las personas que dejan huella en su entorno social y profesional».
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