El partido en la prensa

«Derrota con la cabeza alta», titula EL DÍA

El Lenovo Tenerife sucumbe ante un Real Madrid (85-79) al que tiene contra las cuerdas (22-40) pero contra el que se le hace muy largo el partido

CARLOS GARCÍA.-

Sin premio, pero sin reproches. El Lenovo Tenerife ha caído eliminado en semifinales de la Copa del Rey tras perder por 85-79 frente a un Real Madrid al que ha tenido contra las cuerdas durante más de 25 minutos. Gracias a unos primeros 15 minutos primorosos el bando aurinegro ha dispuesto de una renta de hasta 18 puntos (22-40), pero la reacción blanca antes del descanso (40-46) y la intensidad defensiva de los de Laso ya en a segunda mitad ha colapsado por completo al cuadro isleño, huérfano de su mejor arma, el tiro exterior.

Pese a encajar un parcial de 13-0 que le llevó a estar 64-59, el Canarias no bajó los brazos y llegó en clara disposición de luchar por la victoria (71-70), pero ahí los triples de Deck y Causeur (acabaron con 18 tatos cada uno) definieron la contienda (79-72) pese al esfuerzo final de Doornekamp (81-77). Huertas, con 22 puntos y cinco rebotes, fue el mejor de los canaristas, mientras que Fran Guerra (suplió el pobre encuentro de Shermadini) aportó 15 puntos y Bruno Fitipaldo colaboró con otros 13.

Su insistencia para cargar el rebote ofensivo evitó la más mínima duda de entrada en el cuadro lagunero, que con paciencia en la circulación (triples de Fitipaldo y Doornekamp) y valentía yendo hacia canasta (2+1 de Guerra en la continuación) sumó de tres en sus primeros ataques (3-9). A ello añadió el conjunto isleño la determinación de Guerra para postear a Tavares y la de Cavanaugh para mirar el aro en llegada (9-13). Solo unas ayudas interiores algo largas permitieron al Madrid sumar desde el perímetro, y luego también en alguna que otra transición canarista un poco lenta (11-13).
Tres malos ataques consecutivos no descompusieron al Lenovo Tenerife, que supo ser sólido atrás, tanto en el cinco contra cinco como en la marca personal sobre Deck en el poste bajo, donde los blancos se empeñaron en meter balones. Mediado el primer cuarto, la entrada de Huertas dio otra velocidad a los isleños, que que el brasileño supo resolver con su clásico tiro cuando le negaron la continuación a su pívot, y además salir a la carrera cuando pudo hacerlo (11-19).

Pero el Lenovo se topó con el primer problema serio de choque, la segunda falta de Shermadini en el minuto 8. Ahí sufrieron los de Vidorreta debajo de los dos aros (19-21), más todavía cuando Guerra también cometió su segunda falta (12′). Al técnico canarista no le quedó otra que jugar con cinco pequeños pero ahí, en la adversidad, fue cuando se vio al mejor Canarias. Los laguneros pusieron en escena más piernas para evitar que el Madrid corriera y también una mayor garra (liderada por Sulejmanovic) para ir todos a una en el rebote defensivo.

Estabilizado el contratiempo, el Lenovo Tenerife volvió a atacar como le gusta, largo y con inteligencia. Se explica así como los aurinegros encontraron en las dos esquinas a Cavanaugh para sendos triples, y que obtuvieran recompensa (en otro triple de Fitipaldo) tras el rechace ofensivo peleado por Sule. Multiplicados atrás, los isleños tocaron techo con otros tres puntos de Bruno y un libre de Huertas para el 22-40 tras la técnica a Laso (16′). El Canarias había firmado cuarto y medio soberbio, e incluso tuvo bola (triple de fitipaldo) para irse al +21.

El Madrid, sin embargo, encontró en Llull y Tavares a su tabla de salvación. El pívot intimidó con dos tapones seguidos y el balear tiró de verticalidad varias veces para anotar debajo del aro. El cuadro blanco logró salir de entre las cuerdas jugando a campo abierto (28-40) y aunque Fitipaldo amagó con meter el choque en un intercambio de canastas que pareció beneficioso para los isleños (30-44), el Lenovo perdió casi por completo su fluidez ofensiva y sufrió la impronta interior de Deck primero y la producción exterior madridista después. Así, los triples de Rudy y Causeur, el segundo de ellos para cerrar el cuarto, dejaron la renta canarista en solo seis puntos (40-46). Botín más que deseado antes del choque, pero que supo a poco a tenor del primoroso arranque canarista.

A la vuelta de vestuarios, Buterfield con un trile en la primera bola que tocó, y hasta tres acciones interiores de Guerra (superior a Tavares cada vez que logró sellarlo en el poste bajo, y más rápido que él en la continuacion), parecieron devolver el tempo de partido al Lenovo Tenerife (46-55), que con dos canastas más de Huertas alcanzó el ecuador del tercer cuarto con una sustanciosa renta (51-59).

Sin embargo, ahí cambió todo. El Real Madrid endureció varios puntos su defensa, amparado en la intimidación de Tavares y la actividad exterior de Causeur, principal culpable del cortocircuito de los bases canaristas. El Lenovo no encontró nunca a sus tiradores en las esquinas, fue incapaz de desbordar, ni tampoco produjo en el interior, básicamente porque cualquier intento fue abortado por la presencia del poste caboverdiano banco. En bonus (5/6 el Madrid en el cuarto), el Canarias vio como con su rosario de pérdidas (seis en el tercer cuarto) su rival corrió más que nunca llevando el partido donde más le convino. Encajó así el conjunto lagunero un parcial de 13-0 con el que su rival tomó la delantera por primera vez en todo el partido (64-59). Solo un 2+1 de Huertas tras el enésimo tiro apurado de los isleños dio algo de aire al Canarias antes de los diez minutos finales (65-62).

Con otras dos pérdidas, huérfano de situaciones claras de tiro y un triple liberado errado por Yusta, el Canarias no pudo cambiar la dinámica de un encuentro que cada vez se le torció más (67-62). Logró al menos el cuadro de Vidorreta, en medio de los errores en los dos aros, no irse del choque (71-70), pero ahí dos triples seguidos de los de Laso (79-72) le pusieron la puntilla a un Lenovo Tenerife que, pese a un triple de Doornekamp (81-77) no fue capaz de dar con la tecla para invertir el marcador en los minutos finales. Cabeza alta para los aurinegros a pesar de la derrota.

 

DIARIO DE AVISOS

El Lenovo Tenerife cae con dignidad ante el Real Madrid (79-85)

Los blancos se clasifican para la Final de la Copa del Rey tras vencer en un partido que el equipo canario dominó los primeros 28 minutos y en el que la actuación de Fabien Causeur y Gabriel Deck, ambos con 18 puntos, resultó fundamental

Este diario, en su sección digital, publica la crónica de la agencia EFE

MARCA

Un gran Sergio Llull… sin mandarinas: ‘This is the way’

¡¡¡BRAVO POR EL TENERIFE!!!

Marcelinho, por favor, no te retires nunca.

Jesus Sánchez

Diez de las últimas once finales. Ocho consecutivas. Registros de otra época en la era más exigente del baloncesto para el Real Madrid de Laso, el equipo que no tiene comparación en Europa a la hora de competir. Su mérito es extraordinario porque en el deporte de alto nivel lo admirable es la regularidad en el éxito. Tiene una fantástica virtud: un día te gana Rudy, otro Tavares, otro Causeur, otro Deck, otro Thompkins, otro Llull, que ha encontrado su camino. Hay que ser muy buen equipo para remontar 18 puntos a un fantástico Lenovo Tenerife. El Madrid de Laso se recordará siempre.

Bravo por el Tenerife. Sigue creciendo. Txus Vidorreta había pedido un abrazo a Marcelinho antes de empezar el partido. El base brasileño, concentrado, absorto en el ritual del inicio del encuentro, ni le miraba. Al final se llevó un leve empujoncillo para terminar abrazado a Txus. El entrenador del Lenovo estaba motivado. Pedía a los «30 y la madre» de su banquillo que hicieran ruido, que gritaran, levantaba los brazos como un animador. Me gustan los entrenadores que lo viven así. Huertas, después, confirmó que solo pesan los kilos y que Alocén está tierno para las grandes batallas. Marcelinho, por favor, no te retires nunca.

Decía Rudy en la previa que el Lenovo Tenerife tenía los dos mejores bases de la Liga Endesa. Hacía un poco de menos a sus compañeros, pero en buena medida era una forma de hacer justicia a Huertas y Fitipaldo. Bruno hizo lo que quiso. Le defendía Carroll que es como una manta corta. Candente en ataque, pero atrás te deja las piernas a la intemperie. Cuando el Madrid iba 18 puntos abajo apareció Llull. El base menorquín, experto en situaciones límite, hizo lo más difícil: su equipo volvió de la lona. Así sí.

Hacía mucho tiempo que no veía jugar así a Llull. No hacen falta mandarinas para ser feliz. Basta con dar orden al juego, tomar buenas decisiones y tratar de ser efectivo. El compromiso, la actitud y las ganas nunca se discuten en Sergio. Pero quizá en este relato debería nombrarse a un jugador que nunca aparece, pero no porque no lo merezca. Causeur. Su labor es extraordinaria, juegue cinco o 30 minutos, pero nunca está en los focos. Quizá su baloncesto sea para entendidos. En la última Euroliga que ganó el Madrid fue el verdadero MVP, pero daba más caché dárselo a Doncic. Por cierto, escandaloso rendimiento de Deck

DIARIO AS

La octava seguida del Madrid

Los blancos, que no pierden en Copa con nadie que no sea el Barça desde 2008, jugarán su octava final consecutiva. Llull, Causeur, Deck y Tavares, decisivos.

Ricardo González@RicardoGlezAS

Una batalla de baloncesto a la altura de este torneo eleva al Madrid otra vez a la final, de la que no se cae desde 2014. La octava consecutiva en la era Laso, a la caza de su séptimo título del KO en diez años, en una nueva edad de oro del baloncesto merengue. Como siempre en la última década, pero diferente. Esta vez ha llegado al último peldaño en una temporada muy difícil, en la que no partía como favorito y en la que ha ido encadenando bajas e inconvenientes. Este sábado, además, tuvo que remontar una desventaja de ¡18 puntos! para conseguir imponer el peso de su historia.

Durante el primer cuarto y medio, los insulares lo bordaron. Sujetaron al rival, apaciguaron el ritmo y en media cancha eran los reyes del mambo. Apretaban en la línea de creación, ralentizando la velocidad con la que los blancos pensaban y ejecutaban, y atascaban la pintura. Provocaban algunos fallos tontos, pérdidas ajenas (7 al descanso), muchos tiros reguleros y cuando el Real iba a la línea de personal… fallaba. Hasta cincos veces entonces. En ataque, los aurinegros quebraban con facilidad la primera línea defensiva. Lo hacían los bases, Fitipaldo, que además embocaba tres triplazos y conectaba de maravilla con Fran Guerra, y luego Huertas. El brasileño generaba un falso caos y liberaba a Cavanaugh en las esquinas. La superioridad del aspirante era absoluta: 22-40, minuto 15, tras una técnica a Laso.

La alarma madridista atronaba en el WiZink Center, peligro de colapso, y el técnico vitoriano recuperaba a Tavares al que rodeaba de cuatro bajitos: Llull, Carroll, Rudy y Deck. El Increíble, superado atrás por Fitipaldo, lanzó una carga con todo, era la respuesta al SOS de sus compañerosTres arrancadas, tres canastas para cambiar el paso. El duelo pasaba a ser a campo abierto y el quinteto pequeño de Vidorreta (Sulejmanovic, Sergio Rodríguez y Yusta como piezas más altas) no daba la réplica y sufría en el rebote. Causeur cerraba el periodo con su segundo triple con finta: 40-46. La alerta había dejado de sonar.

Causeur, el pilar central

El Madrid, como tantas otras veces, se recomponía a tiempo para dar el zarpazo letal en el tercer cuarto. Y lo asestó con la defensa de Causeur, que ahora ataba en corto a los bases laguneros. Un pilar en el que se apoyaron otros: la vorágine encestadora de Carroll, la dirección de Llull y la activación de Tavares en ataque. Si incluimos los tiros libres, el campeón dispuso de nueve intentos de canasta más en ese tercer acto, que vivió un parcial de 13-2 que volteaba la tortilla: 64-59. Y de ese lado quedó hasta que se apagó el fuego. Los cinco rechaces ofensivos y un 0 a 6 en pérdidas explican en parte el volantazo.

El último cuarto se espesó, pero con el Madrid al mando. En ambientes tensos se mueve como pez en el agua y Deck es su tiburón. El argentino, ahora alero o interior según convenga, completó otra actuación magnífica y eso que dejó la pelea en el minuto 24 por una dolencia reproducida en un costado. Volvió cuando no había canastas sencillas para el Lenovo. Ahí andaba Tavares (24 de valoración), lo que llevaba a Vidorreta a apostar por dos directores en pista. Huertas era el salvavidas al que se agarraba mientras Causeur dominaba a FitipaldoLa hazaña aurinegra sobrevoló la Copa, aunque pesó más el muro blanco. Desde 2008 (el Joventut en semifinales), solo el Barça le ha ganado en este torneo. Nadie más. A la final con Rudy y Tavares tocados.

MUNDO DEPORTIVO

85-79: El Real Madrid levanta 18 puntos para meterse en la final

  • Al igual que el Barça en la víspera ante el Unicaja, el equipo blanco ha tenido que remontar ante un combativo Lenovo Tenerife que ha mandado durante casi treinta minutos

JOSÉ IGNACIO HUGUET

El Real Madrid defenderá este domingo su condición de vigente campeón de la Copa del Rey tras deshacerse en semifinales del Lenovo Tenerife por 85-79 tras un partido con dos caras bien diferentes y en que el equipo blanco tuvo que levantar una desventaja de 18 puntos. Los blancos fueron de menos a más ante un rival que durante 35 minutos le trató de tú a tú y que acabó acusando el pobre partido de su gran referente, el pívot Georgi Shermadini, que se quedó con un solo punto.

La primera parte ha sido un calco de la vivida ayer en el Barça-Unicaja, con David subiéndose a las barbas de Goliath y Goliath reaccionando en los minutos previos al descanso. De la mano de un Bruno Fitipaldo imparable en ataque y con Tyler Cavanaugh colaborando desde la linea de tres, el Lenovo Tenerife ha abierto una brecha que nadie podía imagina antes del inicio del encuentro. Si el viernes el Unicaja se puso 20 arriba ante el Barça, esta vez el Lenovo ha llegado a estar 18 puntos por delante del Real Madrid (22-40) cuando quedaban menos de cinco minutos para el descanso. Y al igual que sucedió en el duelo entre catalanes y andaluces, el grande ha sabido reaccionar en los minutos previos al intermedio para llegar al vestuario con sus opciones intactas (40-46). Ha sido decisivo en la reacción blanca el impulso de un Sergio Llull que cuando ha entrado en pista ha sabido elevar el ritmo de su equipo para que anotara con mucha más facilidad.

El Lenovo Tenerife se había demostrado en la primera mitad que podía doblegar al Madrid si seguía el plan de partido y le sonreía el acierto. Además, los canarios habían superado a los blancos sin necesidad de Shermadini, empequeñecido ante Tavares. Siguió sin aparecer el georgiano en el tercer cuarto pero el Lenovo recuperó sus constantes vitales gracias a la buena dirección de Huertas y mantuvo la delantera, poniéndose incluso 9 arriba en varias ocasiones (la última 48-57).

La marcha al banquillo –por un golpe en el abdomen– de Gabi Deck, que estaba siendo el mejor del Real Madrid, pudo haber golpeado anímicamente a los blancos pero lejos de eso, la entrada de Jaycee Carroll en su lugar permitió al equipo de Laso darle la vuelta al marcador con un parcial de 16-2 que le llevó a situarse 64-59 en el minuto 29.

Parecía que, con el Madrid ya por delante, el Lenovo tenía todos los números para perder fuelle y descomponerse. Huertas se encargó de que eso no fuera así hasta bien entrado el último cuarto (71-70) pero el vigente campeón de Copa ya no cometía errores, era necesario igualar su acierto para discutirle el pase a la final. Y eso no sucedió. Causeur Deck, que regresó a pista, fueron los ejecutores pero el líder a la hora de resolver el trabajo fue un Llull que volvió a jugar a un nivel que no se le veía desde hace tiempo.

DIARIO SPORT

El Madrid sufre ante el Lenovo Tenerife, pero regresa a la final de Copa

Deck y Causeur (18 puntos) junto a la intimidación de Tavares (15 rebotes) lideraron el triunfo blanco (85-79), y acabaron por enterrar las aspiraciones de los tinerfeños

Los blancos llegaron a perder de 18 (22-40), pero lograron darle la vuelta a base de defensa y control del rebote

Ramon Palomar

El Real Madrid se clasificó para la final de la Copa del Rey después de tener que levantar 18 puntos en contra ante el Lenovo Tenerife (22-40).

Pero los de Pablo Laso, con el acierto de Deck y Causeur (18 cada uno), junto al dominio del rebote con un Tavares imperial (15), acabaron con las fuerzas del equipo tinerfeño, que le puso mucho empeño, pero acabó desfondado ante un Madrid con más recursos (85-79).

El Tenerife salió decidido a dañar al Madrid con una defensa férrea. Y los de Vidorreta se aplicaron con intensidad, evitando tiros cómodos de los blancos, que no encontraban la manera de atacar al cuadro tinerfeño. Ni Alocén ni tampoco Laprovittola daban ritmo a los blancos, que iban por debajo en el marcador (11-19).

Huertas toma el control

Con la buena dirección de Huertas además de sus puntos, Lenovo Tenerife dominó por completo a un Madrid muy espeso, especialmente en ataque. A pesar de ello, la diferencia tinerfeña al final del primer cuarto solo era de cuatro puntos (19-23).

Los de Vidorreta siguieron empujando en defensa y el Madrid, definitivamente se atascó en su ataque. Tanto, que los tinerfeños lograban salir bien con el balón y encontraban posiciones de tiro para Cavanaugh y el base Fittipaldo, que anotaban de tres.

En los mejores minutos del Lenovo Tenerife, la diferencia a su favor creció hasta los 18 puntos (22-40) con un Laso encendido que le costó la técnica. El técnico vitoriano tuvo que echar mano de Llull, y por ahí las cosas empezaron a cambiar.

Llull cambia el ritmo blanco

El de Maó, muy agresivo a canasta, logró cambiar la dinámica de su equipo con un parcial de 6-0 y el Madrid salió del atolladero en el que se encontrabaCon Deck haciendo daño dentro, junto a un triple de Rudy y otro de Causeur al descanso, dejaban la diferencia a solo seis puntos para el Tenerife (40-46).

En la reanudación, el Tenerife plantó cara hasta que el Madrid se puso serio en defensa y encontró puntos en Deck, el más clarividente de los blancos, junto a Causeur.

Después de dominar de nueve (48-57), el Tenerife entró en barrena. Buenas acciones de Llull, Carroll y Causeur, lograban un parcial de 10-0 que les situaba por delante por primera vez (61-59).

El Tenerife, tocado y hundido

El Tenerife estaba tocado y los de Laso acababan el cuarto por delante (65-62), aunque debían rematar el partido en los 10 minutos finales para defender su título en la Copa.

El Tenerife lo intentó, pero las fuerzas flaquearon en los minutos decisivos, y apareció de nuevo Causeur, el más efectivo del Madrid, para abrir las diferencias a 7 (79-72), que dejaba el duelo sentenciado para un Madrid que tuvo que trabajar para llegar a una nueva final de Copa.

ENCESTANDO.COM

¡El Real Madrid un año más en la final! Gran triunfo blanco (85-79) contra el Lenovo Tenerife

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