El ICAD entrevistó a ARIADNA CHUECA
“El error es parte del juego y de nuestro aprendizaje”
INSTITUTO CANARIO DE ARBITRAJE DEPORTIVO.-
La árbitra tinerfeña Ariadna Chueca comparte en esta entrevista una mirada profunda y honesta sobre el arbitraje de élite, su proceso de adaptación a la Liga Endesa y el valor de la formación continua en Canarias. Con experiencia internacional y una clara vocación pedagógica, reflexiona sobre la gestión del error, la importancia de la cohesión en el equipo arbitral y el papel clave de los clinics y campeonatos como espacios de crecimiento. Su mensaje para la cantera es claro: más que buscar la perfección, hay que aspirar a la consistencia, aprender a distinguir el “ruido” de la información útil y entrenar la mente para competir con serenidad. Porque, como defiende, el arbitraje no solo se fundamenta en el reglamento, sino también en la comunicación, la presencia y el factor humano.

PREGUNTA: Tras las sesiones del Stage ACB a principios de febrero en Barcelona, ¿qué beneficios les aporta un encuentro presencial con los compañeros y departamento técnico?
RESPUESTA: “Desde mi punto de vista ofrece beneficios que van más allá de simple intercambio de información, fortaleciendo la eficacia operativa como la cohesión del equipo; la unificación de criterios; Team Building…”.
P: A estas alturas de la temporada, ¿cómo ayuda un stage de un solo día a prepararse para el resto de la temporada?
R: “Por medio de la alineación de objetivos, asegurando que todo el equipo entienda las prioridades y los próximos pasos técnicos de forma unificada. Construyendo ese camino juntos”.
P: ¿Qué les parece el ritmo de las sesiones y los contenidos elegidos para la exposición y discusión?
R: “Creo que la teoría y la práctica estuvieron bien equilibradas, teniendo una duración lógica y efectiva. El análisis y resolución de vídeos conjuntos fue muy productivo, ya que el trabajo en equipo y la comunicación son factores fundamentales del arbitraje. Llegar a un acuerdo no es fácil, pero mediante el diálogo se puede llegar a un consenso. ¡Debo reconocer que el tiempo se me pasó volando! Lo cuál es siempre un síntoma positivo”.

P: ¿Qué puedes contarnos de tu primera temporada en la Liga Endesa? ¿Cómo está siendo la adaptación?
R: Creo que parto con la ventaja de mi bagaje internacional. El cuál se ha visto reflejado en una adaptación más “rápida o fluida”. Aun así, no todo ha sido tan positivo, ya que ambas competiciones tienen sus semejanzas en la exigencia y manera a la hora de arbitrar, pero también tienen sus diferencias, lo que muchas veces me provoca un esfuerzo superior en cada partido: cambio de chip, un repaso profundo antes de comenzar y una rápida adaptación a lo que pide cada competición, a ser posible desde el calentamiento del partido. Por otro lado, he sido capaz de entender que es un año de transición, de cometer errores y aprender ellos. En el que el nivel de frustración provocado por estos errores debe ser más comprensivo, mediante un análisis profundo de la jugada y con una resolución que deberá ser guardada en el “disco duro” para poder pasar página y concentrarme en el siguiente partido. Aceptar dichos errores como pasos positivos para avanzar y establecerme en la Liga”.
P: ¿Qué tiene el arbitraje canario de baloncesto que consigue exportar tantos y tan buenos árbitros tanto a nivel nacional como internacional, con presencia ininterrumpida desde la época del pionero Pedro Hernández Cabrera?
R: “Pienso que el éxito y la constante exportación de árbitros canarios de élite se deben a una combinación de tradición histórica, una estructura de formación robusta y el legado de figuras que profesionalizaron la formación desde la base. Por un lado, la Federación Canaria de Baloncesto nos ofrece un sistema de captación y perfeccionamiento constante por medio de Cursos y Clinics anuales (llevados a cabo por las Federaciones Insulares y Delegaciones): la Iniciativa del “Proyecto Ganar” apoyando a la captación y protección de menores y la creación del Instituto Canario de Arbitraje Deportivo (ICAD), formado por grandes profesionales que ayudan a la formación de los árbitros canarios por medio de diferentes herramientas. Por otro lado, destacar la densidad de clubes canarios y de su alto nivel de competición. Al haber tantos partidos de formación y competiciones de alto nivel los árbitros canarios tienen la oportunidad de entrenar desde edades tempranas. Por último, la presencia de representantes compañeros en La Liga Endesa, en las competiciones FEB y en competiciones internaciones, lo que sirve de “efecto espejo” para los más jóvenes”.

P: Para un chico o chica que está empezando a nivel insular y pueda sufrir presión desde la grada, ¿qué consejo le puedes aportar desde tu experiencia?
R: “Primero de todo, tiene que entender que el error es parte del juego, y por lo tanto de nuestro aprendizaje. Así como un jugador falla un tiro solo bajo canasta, un defensor no realiza una ayuda defensiva, un entrenador no pide el tiempo muerto cuando debió hacerlo… un árbitro puede errar también en una apreciación. En esos comienzos, en los que queremos ser perfectos y no errar, mi consejo sería que no buscásemos la perfección, sino la consistencia en los partidos. Que seamos capaces de mirar atrás en el tiempo y ver nuestra propia progresión. Por otro lado, entender y distinguir el “ruido” que la mayoría de veces es provocado por los espectadores, de la comunicación (información). El ruido debe entrar por un oído y salir por el otro, pero la “información”, la comunicación debe ser efectiva y será la que nos mantenga en partido, ya sea de mis compañeros oficiales como de mi compañero en cancha. Entrena tu mente para ser capaz de entrar en burbuja y abstraerte de los gritos externos y seguir ejerciendo tu trabajo al máximo.
«El éxito y la constante exportación de árbitros canarios de élite se deben a una combinación de tradición histórica, una estructura de formación robusta y el legado de figuras que profesionalizaron la formación desde la base»
P: Al ser Canarias un territorio fragmentado, ¿Qué importancia le das a la formación continua y al aprovechamiento de los clinics que se organizan a nivel autonómico e insular y a la participación en los distintos campeonatos?
R: Pienso que no somos conscientes de esto para ser más eficientes y valorar cada oportunidad de encuentro. Creo que muchas veces se ve como una obligación para conseguir un propósito (por ejemplo, recibir partidos) y no como un fin (recibir información, analizarla, procesarla e implementarla para seguir creciendo). En mi opinión, para un árbitro en las islas, la formación continua y los clinics son vitales por varias razones fundamentales: Por un lado, la unificación de criterios, al arbitrar en islas diferentes con diferentes formadores, existe el riesgo de que se creen «vicios» locales o interpretaciones distintas de la norma. Que pueden verse reflejados en los Campeonatos de Canarias (cuando se juntas los diferentes árbitros) o incluso durante la Temporada a nivel Liga Canaria, donde los equipos viajan y los árbitros cambian. Esta formación nos garantiza que, con independencia de las Islas, el arbitraje sea igual. Por otro lado, el aprovechando de los Clinics para entrenar con los mejores (compañeros e instructores), entendiéndolo como una inmersión total de absorber la experiencia de los árbitros FEB, FIBA y ACB que suelen impartir dichos clinics. Te recomiendo que no vayas al clinic por ir, es decir, por obligación, cambia tu mentalidad y no sólo vayas a hacer acto de presencia o a escuchar, ve a preguntar situaciones reales que te han pasado o que has visto en otros partidos. ¡Hambre por aprender! Por último, usa los Campeonatos como tu escaparate. Convive con nuevos árbitros, sale de tu zona de confort, habla de baloncesto: comparte, aprende. Y, además, da tu máximo, escucha y aplica. Los árbitros más valiosos son los que son capaces de adaptarse más rápido a lo que se les exige.

P: Si pudieras volver a tu primer día de arbitraje, ¿a qué aspecto le darías mayor importancia?
R: “Si pudiera volver a aquel primer día, con los nervios del debut en una cancha, le daría una importancia superior a la presencia y la comunicación no verbal, de manera puntual por encima incluso del conocimiento exhaustivo del reglamento. Creo que todos tenemos claro que, en nuestro primer día, es normal cometer errores técnicos, pero la autoridad no proviene de tener siempre razón, sino de cómo transmitimos nuestras decisiones. Mi consejo: sé profesional, no descanses en la cancha, corre, señaliza con energía, mantén la espalda erguida, contacto visual… Un silbato potente y un gesto claro calman a los jugadores y entrenadores, porque perciben que, aunque puedas fallar, estás en control de la situación. La gestión de las relaciones, dándole mucha más importante a saber hablar, pero sobretodo a saber escuchar. Aprender a “apagar un fuego” con una frase corta, un gesto empático o escuchando en el momento correcto es más valioso que saberse el reglamento de comienzo a fin. Y sí, ¡así también se controlan los partidos!”.
P: El lunes 9 de febrero se reunieron con todos los compañeros de la Liga Endesa. ¿Cómo de importante es la relación y química con tus compañeros arbitrales en cualquier nivel para tener mayor éxito?
R: “La química con tus compañeros no es solo un «extra», es la base del éxito. En el arbitraje, el equipo de dos o tres personas funciona como una sola unidad; si un engranaje falla o no confía en el otro, el partido se descontrola, y por lo tanto fracasamos todos. En resumen: Puedes ser el mejor árbitro del mundo a nivel individual, pero si no sabes trabajar en equipo, tu techo será muy bajo. Por ello, si hay una buena química, la crítica técnica es constructiva y somos honestos con nosotros mismos y con nuestros compañeros, dicha confianza acelerará el aprendizaje de ambos y el camino será más exitoso”.

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