«La última COPA», por el «señor YO»
«La última Copa… por este año, el año que viene ya veremos»
JORGE DE DIOS
«¿Y ayer que vimos? Pues vimos la repetición de lo que está pasando esta temporada. Hay que tener en cuenta que este es un deporte muy complejo, con muchos factores que intervienen en el desarrollo de los partidos, pero a nuestro Canarias creo que una de las cosas que no le están saliendo bien está en sus números cinco, los pívots.
Nuestro primer «cinco», el georgiano Gio Shermadini, está esta temporada a un 20% de su nivel y el segundo, el canarión Guerra, siendo generoso, no llega ni al 10% ¿Y…?
Pues el “Y” se traduce en que nuestras jugadas más regulares empiezan con un bote excesivo del base que alcanza, casi siempre, los 14 segundos, para intentar meter el balón al pívot y Shermadini, como no está bien pues la cosa acaba mal. En el caso que el pívot sea Guerra, la cosa llega a rozar la catástrofe total, porque ¡claro! si lo mejor que puede pasar es que saque el balón para fuera, hemos perdido 14” para nada.
El resto de la plantilla pues, ahí está, más o menos dando la talla, unas veces más y otras menos, lo que se puede esperar de ellos.
¿Y que hace nuestro querido y respetado entrenador? Pues lo que puede, como sentar a los dos gigantes y poner de cinco a Abromaitis. Ayer se bajó de ir perdiendo de 16 , en dos ocasiones (36-20 y 49-33) a llegar a empatar el partido (66-66) pero claro, el otro equipo también juega y al final pues acabamos perdiendo.
En resumen, mientras no recuperemos a su nivel al georgiano y al canarión, pues seguiremos perdiendo partidos a montón ¡Y sin querer me salió un pareado! (Don Agustín creo que me tiene que subir el sueldo)
¡Ah! Y ahora un repasito a los señores del pito ¡Perdón silbato! Esto se está desmadrando. A veces, más parece un encuentro de Lucha Canaria o de Grecorromana que un partido de baloncesto. Se reparte mucha leña, muchos codazos, muchos cabezazos, muchos empujones, muchos agarrones, etc. Y todo ello permitido por los del pito ¡Perdón silbato!
El Barcelona-Murcia, que se jugó a continuación del nuestro, fue un claro ejemplo de lo que digo. Lo del Murcia se sale de lo normal, hay hasta puñetazos ¡ En fin, es lo que hay y con ello hay que convivir!
Para la temporada que viene recomiendo a los contratadores del Canarias que fichen a un par de leñadores canadienses que con sus hachas de mango grueso impongan respeto a nuestros adversarios.
Me despido con un cántico que se ha perdido, el bombo lo ponen ustedes ¡Adiós !
“ Canarias, pum, pum, pum, Canarias,pum,pm,pum…!

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