«Una victoria trabajada desde la humildad», por Bruno J. Álvarez

«Escribir unas notas de opinión sobre un partido de Baloncesto, donde desde siempre aprecio la trayectoria de un equipo que lleva en su corazón la humildad y paciencia, que un día como hoy, 25 de enero del 2026, se enfrentaba como plebeyo a un equipo de la nobleza multimillonaria, de la liga europea, todo un fuerte poderoso en los estamentos que le rodean, es una quimera total para mi estilográfica.
Hablando de la humildad, teníamos señalados que para participar en Copa del Rey nos tenían que endosar 69 –no sé lo que significaba- se hablaba de ese número, imaginativo para mi pensamiento.
Pero los nervios se convirtieron en paracaídas sorprendente, ya que sacamos un billete demasiado grande en Cataluña en la ciudad Condal, para participar con todos los méritos una vez más en la copa del Rey. Ganando un encuentro por siete arriba.
No nos imaginábamos este sorprendente resultado, porque después de ganar el primer cuarto por cinco arriba (17-23), en el segundo cuarto con la entrada en pista del gran Norris nos hacen un (10-0), tres triples consecutivos. Los catalanes se meten de lleno en el partido y al descanso nos fuimos por menos 9 (45-36).
El partido ya le dábamos por perdido, los catalanes con su potente equipo, lo tenían todo hecho, la esperanza canarista solo se centraba en el que no se produjera ese algoritmo de (69), simplemente.
Pero el tercer cuarto el Canaria se mete una agarrada tipo baloncestística -de una luchada de nuestro terruño-, monta una defensa magnifica y ataca increíblemente.
Fue precisamente Jaime Fernández jugando de corazón, de base, con los dos directores en el banquillo, el que hace de fenómeno, de vasallo, y de ejemplar, para llevar a su equipo a solo menos cuatro (66-62).
Y en el último cuarto se produce un cambio inesperado, con los árbitros a la contra, la esperanza era sublimen, a falta de 13,9 segundo se ganaba de cuatro, solo de cuatro (82-86), los nervios rebosaban por encima de mis hombros, y se aguanta, hasta el pitido final, después de que los catalanes consiguiese el empate a 83, por tres tiros libres hostigado de una personal que se inventaron los del pito y que, en absoluto, era de tiro, se sella lo mejor del encuentro, lo que nos llevó a la gloria, porque nos hicimos con una victoria trabajada desde la humildad y paciencia de los miércoles santo laguneros.
Felicitar de todo corazón a todos los jugadores laguneros, en especial a Jaime, que fue el forjador de esta merecida e inesperada victoria.
A disfrutar, y a poner nuestra filosofía, en lo que sabemos hacer, porque el próximo miércoles tenemos de nuevo la BCL en Santiago Martín, en donde se debe de asumir el dedicar nuestros esfuerzo a una también humilde afición que se lo merece.
Vamos Canarias.
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