«La Laguna Tenerife ‘golpea’ primero», titula la web aurinegra
¡1-0.. y un paso más cerca! La Laguna Tenerife se adjudicó este miércoles de forma justa el primer capítulo de la serie de cuartos de final de la Basketball Champions League (BCL), ante el potente Galatasaray (84-83), vigente subcampeón del torneo. Tras un final de infarto y con una actuación arbitral muy discutible de por medio, el grupo de Txus Vidorreta sacó adelante un exigente partido que los turcos pelearon hasta el final, incluido un tiro fallido para ganar de James Palmer.

COMUNICACIÓN CBC.
Fotos de Emilio Cobos (CBC)
Hasta ahí, el Canarias acumuló méritos para salir airoso y firmó un gran ejercicio colectivo (los once que jugaron anotaron) para contrarrestar la calidad de un rival muy físico y con muchos recursos en su roster.
Otro partido sobresaliente de los manejadores, con Patty Mills de máximo encestador (20 puntos) y muy bien secundado por Marcelinho Huertas, Jaime Fernández y Bruno Fitipaldo, fundamentales en distintos momentos de la contienda; junto al buen hacer interior de Gio Shermadini y Fran Guerra, así como las prestaciones de un todoterreno Thomas Scrubb (9+7) y un sólido trabajo atrás de todo el bloque, explican un parte un triunfo de lo más laborioso.
Costó festejarlo, eso sí, ya que después de alcanzar una renta de 17 puntos (80-63), los visitantes se metieron en partido con un parcial final de 0-14, salpicado por varias decisiones de los colegiados para enfado de un Santiago Martín totalmente volcado con su equipo. En el thriller final, el tiro de Palmer no entró y la victoria sonrió a los locales, que intentarán sentenciar el play off en Estambul, con una carta aún en la manga, la de poder jugarse, en caso de ser necesario, el tercer y definitivo encuentro en casa.

El pulso nació con los anfitriones muy aplicados atrás, forzando incluso que su rival agotara la posesión de 24 segundos. Los turcos salieron con un quinteto con muchos centímetros, con Jerome Robinson ejerciendo de base y surtiendo de balones interiores a Fabian White y Frederik Gillespie.
Sin embargo, fueron los locales los más acertados de inicio: 8-4, tras un palmeo de Thomas Scrubb. La irrupción de la segunda unidad canarista (15 puntos al cierre del primer cuarto) mantuvo el listón alto y los insulares amagaron con las primeras rentas significativas: 19-8, tras un 2+1 de Joan Sastre.
Conforme crecía el partido, los tinerfeños sufrieron pronto los problemas de faltas de Bruno Fitipaldo y Gio Shermadini; y el Galatasaray iba sumando argumentos desde su banquillo, aprovechando la explosividad de McCollum y la buena mano desde el perímetro de Meeks. Patty Mills tiraba de talento para liderar un nuevo arreón canarista (34-26), pero un parcial de 0-10 camino del receso, con los visitantes sumando de tres en tres les situaba uno arriba con la llegada del descanso (40-41).

Tras el paso por vestuarios, La Laguna Tenerife volvió a sacar su versión más sólida e insinuó varias veces con romper el encuentro. Lo hizo primero, con Gio marcando territorio en la pintura; luego con Mill exhibiendo su capacidad anotadora y camino del último cuarto, con varias acciones de mérito de Jaime Fernández y Fran Guerra (61-53).
Todo eso poco antes de que Marcelinho Huertas asumiera los galones en la transición del tercer al último cuarto para dinamitar el encuentro. Varios aciertos del brasileño, seguidos de cinco puntos consecutivos de un omnipresente Thomas Scrubb, permitieron soñar incluso con un epílogo más plácido (80-63). Pero aún hubo que sufrir hasta el último suspiro.

El Galatasaray no se rindió y creyó hasta el final en sus posibilidades, gracias a la calidad indudable de su plantilla, pero también por una concatenación de jugadas frustradas de los anfitriones, varias de ellas con el malestar del respetable por las decisiones arbitrales. Un par de triples consecutivos de McCollum y Robinson estiraron la agonía (84-83).
Con cinco segundos para el cierre, y en una jugada que la afición reclamó como antideportiva y se quedó sólo en falta, previa visita al instant replay, Tim Abromaitis falló los dos intentos desde el 4,60 para alargar la incertidumbre. Luego, en la última acción, Palmer erró el mencionado tiro y desató ya el disfrute total de una hinchada volcada con su equipo. Triunfo sufrido pero triunfo al fin y al cabo, en una serie al mejor de tres, que vivirá otro apasionante episodio el próximo miércoles en Estambul.



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