Falleció el base del CB San Isidro Domingo González «DOMINGUITO»
Desde la Villa de La Orotava nos lleva, a través de nuestro comentarista Bruno J. Álvarez, la triste noticia del fallecimiento, en el día de hoy, 9 de marzo de 2026, de Domingo González Hernández, al que llamábamos “Dominguito”.

Fue base del CB San Isidro, en la década de los setenta, con aquel destacado equipo de la temporada 77-78, en el que también militaban los conocidos y admirados jugadores Juan Carlos, Chano Marante, Quico, Paco (qepd), Berto Cejas, Orlando, Nacho, Juanjo Valencia, Cristóbal Santana, Francis Sálamo, bajo la dirección de Sixto Trujillo (qepd).
Amigos para toda la vida y que cada año se reunían entorno a una mesa para revivir historias cestistas.
Esta es la nota necrológica elaborada por BRUNO J. ÁLVAREZ:
«Nació en la Villa de La Orotava en el año 1956 y falleció el día 9 de marzo del 2026.
Estudió las primeras letras en la escuelita de Las “Lorencita” en la calle Viera, bachillerato en el colegio de San Isidro y en el Instituto de La Villa de La Orotava e Icod de los Vinos y finalmente se tituló en Estudios Empresariales en la Universidad de La Laguna.
Perteneció a mi cátedra que conocían por la del “Gallinero” de la azotea de mi casa. Además fue compañero de docencia de un servidor en el IES La Orotava Manuel González Pérez.
Hijo del ejemplar matrimonio orotavense formado por Alfonso González y María Dominga Hernández Méndez, del cual tiene un único hermano Luis Alfonso González Hernández.
Como deportista practicó el fútbol, fútbol sala y, de manera especial, el Baloncesto, deporte que ejerció oficialmente.
Aunque en defensa no tenía la suficiente agresividad, arrebataba con mucha felicidad en el dominio del balón con las dos manos, el cual lo jugaba magistralmente y lo ponía en su lugar apropiadamente.
Bajo mi punto de vista y como titular en la preparación del baloncesto y la opinión de muchos críticos, Dominguito fue considerado entonces el mejor pasador en el baloncesto canario, jamás he visto un jugador de su propia característica, tanto de nuestro terruño como forasteros.
A título anecdótico, llegó a pasarle el balón por debajo de las piernas en varias ocasiones a jugadores de altura, americanos y españoles de las plantillas del Real Madrid y CF Barcelona, que eran invitados a participar en la Villa de La Orotava, en torneos que se celebraban por las Fiestas Mayores y por la Festividad de María Auxiliadora.
DESCANSA EN PAZ, QUERIDO JUGADOR
Se formó en las bases del CB. AA. AA. Salesiano (actual CB San Isidro), a las órdenes de los entonces técnicos – monitores locales; Javier Arbelo (mítico baloncestista orotavense) y Vicente Vivas (primer titular nacional de baloncesto de la Villa), empezó hacer espectáculo en las pistas del baloncesto. En varias ocasiones lo utilicé como refuerzo del Infantil Águila del Valle.
Aún siendo juvenil, ya participaba con el sénior del CB. AA. AA. Salesiano Mayaba (actual CB San Isidro), llegando a jugar varias fases de ascenso a superiores categorías en diversas ciudades peninsulares, así como formar parte de la selección de Baloncesto de Tenerife.
Su prematura retirada como jugador oficial ocasionó que no siguiera jugando en equipo de la élite del baloncesto español. Prefirió el estudio y la profesión que dedicarse de lleno al deporte de la canasta, que le podía inscribir como un jugador de clase en la historia del mismo.
Querido Dominguito, todo esto me parece una información que me viene de otro planeta, aún me cuesta aceptarlo, entenderlo. Me has dejado roto total,. Si eso es así te pido de todo corazón que descanses como se te merece, en ese espacio eterno colmado de paz y misericordia. Reencuéntrate con tus queridos padres y no olvides seguir jugando al baloncesto, como tú lo sabías hacer, junto al que fuera tu compañero de plantilla Paco y de tu entrenador Sixto Trujillo. Para mí y para muchos que gozaron de tu baloncesto creaste una marca muy personal en este espectacular deporte.
Un abrazo querido amigo y ¡hasta siempre!»

Sebastiano Marante
Publicado el 21:22h, 09 marzoTe recordaremos siempre amigo. Y esperanos arriba que todavía no hemos echado el último partido.