«Las raíces del DERBI canario»
El Área de Comunicación del CB Canarias, en el que destaca el excelente trabajo de Marcos Perera, hace un repaso por la historia de los derbis CB Canarias-CB Gran Canaria y nos regala este reportaje:

Cambian las canchas, pero no la magia. Ni la pasión, ni la sana rivalidad entre aficiones. Un nuevo y lustroso escenario, el Top 16 de la Basketball Champions League (BCL), acogerá este miércoles el segundo episodio continental del derbi canario de baloncesto entre La Laguna Tenerife y el Dreamland Gran Canaria, poco más de un mes después de que ambos equipos se midieran en el Gran Canaria Arena, con un triunfo ajustado para los anfitriones (72-70).
El moderno recinto de Siete Palmas albergó un capítulo inédito en la historia de un clásico que vivió sus primeros cruces allá por los años sesenta y setenta, en el anonimato de las categorías regionales, aún en el humilde embrión de dos entidades, CB Canarias y Claret, que vivirían luego una destacada trayectoria en el ámbito profesional.

Los orígenes
Hay que remontarse a la década de los años sesenta para encontrar los primeros enfrentamientos entre ambos equipos, en el marco de la Segunda División de antaño, una categoría entonces de ámbito regional donde los ahora representativos compartían grupo con otros históricos del baloncesto de las Islas.
Fue el caso por ejemplo del DISA, el Hernán Imperio, el Kaiser, el Salesianos de La Orotava, el Metropole, el Hércules de Icod, el Juventud Laguna, el Pepsi-Sansofé, la UD La Palma, el CIR-15 Tenerife o el RC Náutico, en este caso de manera más puntual, una vez que por aquel entonces la Marea jugó ya varias campañas en la antigua División de Honor, incluido un subcampeonato de la entonces denominada Copa del Generalísimo.

Por aquella época, el Canarias tuvo varias promociones fallidas para intentar ascender a la máxima categoría del baloncesto español y afrontó los derbis ante el Claret, en sus orígenes Colegio Inmaculado Corazón de María, en distintas canchas con el paso de los años.
Lo hizo en la vetusta cancha Anchieta, en la pista de la Universidad de La Laguna, incluso en la Avenida de Anaga (el RC Náutico cedió sus instalaciones para jugar bajo techo durante un tiempo), en el Colegio Luther King, en el Pabellón Juan Ríos Tejera y, más recientemente, en el Santiago Martín. Mientras que los derbis en territorio grancanario arrancaron en Obispo Rabadán para luego vivir también varios capítulos en el Pabellón García San Román, Tamaraceite o el Centro Insular de Deportes (CID), antes de llegar a su etapa más moderna, en el Gran Canaria Arena de Siete Palmas.

Vidas cruzadas… hasta el 2012
Por lo general y salvo aquellos duelos de los sesenta y los setenta, Canarias y Granca tuvieron caminos opuestos, ya que en los años ochenta la estancia de unos en la élite rara vez coincidió con la del otro; si bien sus enfrentamientos en pretemporada sí que fueron una constante año tras año. Fue por fin en la temporada 89-90 cuando aurinegros y amarillos jugaron a la vez y se enfrentaron en la ACB (también coincidieron el curso anterior pero no llegaron a medirse entre sí).
Los primeros cruces en la Liga Endesa datan de aquel curso, en una campaña, la 89-90, que deparó hasta cuatro derbis. Cada uno ganó los dos duelos disputados en su pista. El entonces denominado CajaCanarias, dirigido por Jaume Ventura, venció el 14 de enero (70-64) y el 3 de marzo de 1990 (83-63); y el Gran Canaria, entrenado por Joaquín Costa, hizo lo propio, en el CID, el 28 de octubre del 89 (80-76); y el 10 de abril del 90, ya con Manolo Hussein de técnico (78-76).
El Granca acabaría descendiendo ese curso a la entonces llamada Primera B para luego volver un año más tarde a la élite, ya sin descensos de por medio y hasta la actualidad, mientras que el Canarias vivía su particular bajada a los infiernos y su posterior renacer en categorías nacionales.
Por lo tanto, no fue hasta la temporada 2012-13, varias décadas y muchas vicisitudes después, cuando aurinegros y amarillos coincidirían de nuevo en la élite para fortalecer y darle continuidad, ya de manera ininterrumpida, a una larga trayectoria de derbis en la élite.
En total, ambos equipos se han medido en treinta ocasiones en el marco de la Liga Endesa y siempre en la fase regular, con un balance de 19/11 para los aurinegros (12/4 como local para los canaristas).
El derbi vivió también un particular episodio en el escenario de la Copa del Rey, concretamente en la edición de Badalona 2023, con triunfo aurinegro en el cruce de cuartos de final, por 89-73.
El de este miércoles será el segundo clásico continental entre ambos, tras el mencionado 72-70 de la primera vuelta del Top 16 de la BCL. Un nuevo y apasionante capítulo, el del Euroderbi, que visto con perspectiva, colores y preferencias al margen, supone, sin duda alguna, un éxito del baloncesto canario y de su tremendo crecimiento en las últimas décadas.

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