Una LEYENDA de la «Fiebre Amarilla»

Juan Méndez, alero palmero con alma y sentimiento canarista

En su historial figuran tres ascensos de aurinegro a la élite, que forman parte de nuestra historia

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‘El Rana’ de los seis ascensos

Endesa Basket Lover

Un dato marca la carrera de Juan Méndez, también conocido como ‘El Rana’, por cierto. Resulta que nada menos que seis veces consiguió el ascenso a la máxima categoría del baloncesto, cinco de ellas bajo el formato ACB. Realmente tremendo, ¿no? Fue el principal bagaje de un jugador carismático y muy comprometido con los equipos en los que jugó. Lo hizo siempre en las Islas Canarias excepto una satisfactoria experiencia en el Cáceres, en el que, cómo no, también subió, y siendo muy importante.

Méndez es de la isla de La Palma. Nacido en la pequeña localidad Mazo, su familia se mudó a la capital, Santa Cruz de La Palma, teniendo él diez años. Fue allí donde empezó a jugar al baloncesto. “Recuerdo que mi primer tiro fue con un balón de plástico y todos se rieron porque no llegué ni a canasta”, apunta. Vivaracho y muy activo, se le escucha como un auténtico apasionado del basket.

Nunca pensó, asegura, que se acabaría ganando la vida con ello. “Es que uno de mis primeros entrenadores, José Felipe Antón, me dijo que me dedicase al fútbol, que no podía meterme en el equipo juvenil. Yo le rogué que por lo menos me dejase entrenar con ellos. Y al primer partido de liga ya era titular. Fue una cuestión de orgullo, amor propio, disciplina. Muchas veces lo pongo como ejemplo a los niños. No se puede pensar mínimamente en triunfar si no hay mucho trabajo antes”.

Destacando por sus cualidades físicas (un potente tren inferior), dio el salto a la isla de Tenerife con el CB Canarias. Con 20 años fue una de las revelaciones de la Liga Nacional y llegó estar preseleccionado para el equipo nacional junior. Había estado a punto de ir al Baskonia de la mano de Iñaki Iriarte, pero finalmente lo rechazó.

Con la camiseta amarilla y negra subió (y descendió, también hay que decirlo) en tres ocasiones, en 1981, 1983 y 1986. En 1987 cambió de isla y se marchó al Claret (actual Herbalife Gran Canaria), el eterno rival radicado en Las Palmas de GC. “Vino Germán González y era un pedazo de jugador, así es que pasé a jugar menos minutos. Cuando me marché al Claret iba buscando más tiempo en pista y también ayudó que mi mujer estuviese destinada allí”, dice. Méndez volvió a subir en 1988 y 1991. La leyenda crecía.

En 1992 se vio fuera del club porque no había puesto por escrito las condiciones que anteriormente había pactado, así es que se buscó la vida en Cáceres. “Me da vergüenza decir que sabía que la ciudad estaba en la península, cerca de Portugal, pero poco más, porque nunca había jugado allí. Pero valió la pena. Para mí fue espectacular pertenecer a un equipo que salió de la nada y fue enganchando a tanta gente hasta conseguir el ascenso”. Fue el capitán y uno de los hombres más queridos por la hinchada. El 10 de mayo de 1992 sumó su sexto ascenso gracias a una canasta de Jordi Freixanet en el último segundo ante el Prohaci Mallorca.

Méndez pudo vivir así, en Extremadura, otra temporada en la súper élite, la sexta también. En total fueron 175 partidos y 6,3 puntos en 17 minutos. Le gustaba hacer el primer tiro del partido y era de los que gesticulaba mucho a su propio público para que animase. Todo un personaje.

Cerró su trayectoria profesional en el CB Canarias en la 93-94, en Primera B. Esta vez no pudo lograr el éxito y se ‘jubiló’ de las pistas contra su voluntad, pero abrió un nuevo camino: abrió varias tiendas de ropa (llamadas ‘Eleven’, porque él llevaba el 11) que hace casi tres años tuvo que cerrar.

Tras un paso por el mundo de los seguros y también en un proyecto deportivo del Ayuntamiento de La Laguna, está de vuelta plenamente en el baloncesto: trabaja para el el CB Canarias en la organización de eventos, marketing y con la cantera.

Juan Méndez en el «Bisturí»

Puede decirse que Juan Méndez González (Santa Cruz de La Palma, 1962) fue un producto Antón Valdueza, el entrenador de Talavera de la Reina que tanto potenció el baloncesto de formación en La Palma durante el tiempo que ejerció de profesor de Educación Física en el Instituto Masculino de la capital. Méndez lideró quizás el mejor equipo juvenil palmero de siempre, que dirigió el propio Antón, en la temporada 1977-78: el Instituto La Palma (antes habría jugado en el Juventud OJE durante la temporada 1976-77). Con este conjunto (Luis Martín Sa, Orlando Acosta, José Luis López, Adolfo Rodríguez Fierro, Carlos Sánchez, Juan Barreto, Francis Fariña, Toño Castillo y Manolo Lorenzo), «El Rana» (como se le ha conocido cariñosamente) se proclamó subcampeón de Canarias, por detrás únicamente del poderoso Náutico «A» de Felipe Coello.
Por eso, que se fijara en él su paisano Pepe Cabrera, ya entonces en labores de Secretario Técnico del Club Baloncesto Canarias, era cuestión de tiempo (Cabrera ya se había hecho con los servicios de Aciego y De las Casas), o mejor dicho, de «poco tiempo», porque en la temporada siguiente Juan Méndez ya recalaría en el club aurinegro, junto a Luis Martín Sa.
El alero palmero jugó once temporadas con el Canarias de La Laguna, nueve de ellas consecutivas, desde el debut del club en Primera B, en la temporada 1978-79, hasta la exitosa campaña 1986-87.
En su primera temporada con los laguneros, aún como junior, Méndez compartió vestuario nada menos que con cuatro palmeros más: Eduardo Aciego, Manolo de las Casas, Luis Martín Sa y Carlos Navarro Emiliano (además de Richy Bethencourt, Domingo Camacho, Manolo Dorta, Alberto Ortega, Fermín González, Luis Afonso, Chus Iradier, Ramón Barrera o Ventura de la Rosa).
Acaso este Canarias del Padre Adán, que dirigió Pepe Clavijo, fuera la formación más «palmerizada» de la historia. En estos nueve años, el bueno de Juan firmó hasta tres ascensos a la máxima categoría del básquet español (1980-81, 1982-83 y 1985-86), los dos primeros con Pablo Casado como entrenador y el último con José Carlos Hernández Rizo, y cuatro temporadas en la máxima categoría (1981-82 –Velázquez Canarias-, 1983-85 –Cafisa y LuckyCanarias– y 1986-87 –CajaCanarias-), salvo la primera, todas bajo la égida de la ACB.
El alero de 1,94 abandonó el club de La Laguna al finalizar la temporada 1986-87, en la que la entidad de Sol y Ortega firmó, con un 6º puesto, una de las dos campaña más brillantes desde su fundación en 1939 (Salva Díez, Carmelo Cabrera, Matías Marrero, Germán González, Michael Harper, Eddy Phillips, Manolo de las Casas, Paco Solé y Xavi Tres).
C.B. Velázquez Canarias, 1981-82
Conscientes de su potencial y de su regularidad, fueron entonces Pepe Moriana (presidente) y Joaquín Costa (entrenador) quienes se fijaron en «El Rana» para consolidar su proyecto de elite en Las Palmas desde el club baloncesto Claret. Con los grancanarios (con los que jugó durante cuatro temporadas), Méndez suscribió dos nuevos ascensos a la Liga ACB (1987-88 –Claret– y 1990-91 -Gran Canaria-) y dos nuevas temporadas en la máxima división del baloncesto nacional (1988-90 –Gran Canaria-).
Temporadas en las que compartió vestuario, entre otros, con Berdi Pérez, Joan Pera, Ramón Oliver, Greg Stewart, Mark Scheffler o Juan Ramón Fernández. Precisamente fue la temporada 1989-90, pese al descenso del Gran Canaria, su campaña más fructífera en la ACB, al anotar más de 300 puntos en la liga regular.
Con casi treinta años, el histórico jugador palmero aún tuvo tiempo de contribuir a un nuevo ascenso.
En este caso, lo consiguió con el C.B. Cáceres en la temporada 1991-92, siendo además uno de los jugadores que más aportaría a su consecución (junto a Gabriel Abrines). Este ascenso le permitió a Méndez disfrutar de una nueva temporada en la Liga ACB, la 1992-93 (la primera del Cáceres y la séptima suya), en un conjunto que dirigió Martín Fariñas y que contaba con Kevin Pritchard, José Antonio Romero, Enrique Fernández, Jordi Freixenet, Gabriel Abrines, Miguel A. Reyes, César Portillo, Antón Soler y Lance Berwald.

Ya en el ocaso de su carrera, en la temporada 1993-94, Méndez volvió a su terruño para reforzar al equipo de su vida: el C.B. Canarias, con el que estuvo a punto de lograr su séptimo ascenso.

Finalmente, el tren se perdería en una decisiva y desafortunada eliminatoria ante el C.B. Salamanca. En este Canarias de Antón, «El Rana» compartió equipo, además, con dos palmeros de una nueva generación: Pipi Cabrera y Carlos García Menotti.
Luego, tras cumplir una temporada más en el Canarias (ahora en 2ª División) y con 33 años, Juan Méndez pasó a formar parte de la historia de la U.B. La Palma -aun le faltaba esta experiencia, con la que jugó la temporada 1995-96 en 2ª División, junto a otros ilustres del básquet patrio como De las Casas, Peña o Xavi Herrera (y con la que también estuvo cerca de certificar otro ascenso).
Finalmente, sus últimas temporadas las disfrutó en la Liga autonómica de 2ª División, muy cerca de su casa de adopción (La Laguna), con el Santiago Martín Canarias, otra versión del histórico club de Aguere.

Méndez era un fijo de la Competición de Verano de la capital palmera y fue uno de los responsables de que se acabara la diarquía Buitres-Ajax en este torneo, al abanderar la irrupción del Sporting Avenida en los veranos de 1981 y 1982, aunque también jugara con el Buitres o el Instituto, y siempre estuvo en cuantos acontecimientos baloncestísticos requerían de su participación en la isla.

El excelente escolta palmero, al que la desaparecida revista Nuevo Básquet bautizó en los ochenta como «el poder canario del Canarias», disfrutó, en definitiva, de dieciséis años en la elite del básquet español (siete de ellos en la máxima división) y de más de veinte jugando  a cierto nivel competitivo(después, no obstante, ha seguido participando en conjuntos de veteranos). Su trayectoria le sitúa, sin duda, como uno de los mejores jugadores palmeros y canarios de la historia.

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