Ariadna Chueca analiza su debut en la Liga ACB

«Sí creo que de cómo empecé a cómo terminé la temporada hay una evolución visible»

 

El arbitraje tinerfeño tiene en ARIADNA CHUECA a su principal referencia. Esta Isla siempre ha estado en el candelero en lo que al arbitraje concierne.

AGUSTÍN ARIAS.-

Los más longevos mantenemos vivo el recuerdo de Pedro Hernández Cabrera (qepd), aquel palmero ilustre que brilló en la máxima competición española, siendo, además, un claro referente en las competiciones FIBA. Participó en Mundiales y en Olimpiadas.

También vivimos los años de Jesús León Arencibia (qepd), Ángel Recuenco, Hernández Cruz y Eusebio Trujillo… todos ellos con recorrido en la Liga ACB.

A esta lista de ILUSTRES DEL SILBADO se ha sumado, también por méritos propios, ARIADNA CHUECA, quien en la temporada 25-26 logró uno de sus sueños: pitar en la Liga ACB. Y lo hizo evidenciando su notable categoría y conocimientos del baloncesto, sabiendo sobreponerse a las exigencias propias de un debut.

Nadie le ha regalado nada. Se lo ha ganado todo a pulso. Con su deseo de seguir creciendo en una faceta en la que se siente muy cómoda y en la que se divierte cada vez que salta a la cancha a aplicar el reglamento.

El estamento mundial confía plenamente en ella y lo evidencia cada verano cuando es designada para las grandes citas organizadas por la FIBA. La  próxima, este mismo verano, el MUNDIAL FEMENINO ABSOLUTO de Berlín.

Hemos dialogado con ARIADNA. Tras felicitarla por partida doble: su excelente debut en la ACB y su designación para el Mundial Femenino, quisimos conocer sus sensaciones. Esto nos dijo, a pocos días de preparar la maleta para viajar a Alemania.

«Está claro que no ha sido fácil. Han habido muchas cositas, pero al final el trabajo ha estado ahí y nos ha ayudado a llegar. Y no ha sido fácil por diferentes motivos, pero no hablo solo del camino hasta llegar a la ACB, sino también en la asimilación y ejecución de criterios, porque como sabes no se arbitra igual en la en la FIBA, como por ejemplo en el arbitraje en la Champions League (BCL) que en la ACB, siendo un poco diferente. Sabemos que las normas son las mismas porque nos regimos por las reglas FIBA, pero es verdad que cada competición, no solo en España sino en los diferentes países, tiene sus puntos de énfasis que las hacen diferente», indicó Chueca.

De inmediato nos pone un claro ejemplo: «Sin irnos más lejos, el saque rápido, que es una de las cosas que diferencia a las competiciones. O los criterios, el tener claro quién se tiene que encargar de tal acción. Además de sumarle que en FIBA tenemos lo que llamamos el «silbato paciente», en inglés patience whistle. En el que tenemos que esperar a que el jugador caiga al suelo con ambos pies para tomar la decisión», indicó.

«En cambio, en la ACB tienes que tomar la decisión en cuanto pasa. Muchas veces esta manera de ejecución nos puede llevar a sancionar acciones marginales, que si aplicáramos el silbato paciente podríamos ahorrarlas, pero en cambio, arbitrar las acción cuándo suceden, sobre todo cuando hablamos de acciones muy obvias que todo el mundo ve, es mejor pitarlas en ese momento, ya que puede llevar a entender que estamos esperando a que entre o no la canasta para sancionar. Al final entiende que al pitar cada semana en dos competiciones diferentes no es tan fácil cambiar el chip de decir: «Venga, hoy aquí voy a arbitrar y voy a hacerlo de esta manera; dos días después de la otra».

¿Sensaciones de aquel primer día, el del debut?

«El comienzo fue un poco más difícil porque es verdad que venía de un sistema sólido de FIBA, en el cual tenías muy asumidas todas las cosas, lo que hizo que fuera un poquito más difícil adaptarme ya que no tuve una preparación previa, me perdí el Stage ACB debido al Eurobasket. Es verdad que durante la temporada, ya en el mes de diciembre, fui capaz de asimilar lo que se me pedía y de cambiar el chip un poco más profundo; hablo en ese sentido del sancionar cuando ocurre la acción vs silbato paciente… Porque es que si tú no pitas, tu otros dos compañeros están preparados para saltar y pitarla, o incluso el propio entrenador desde el banquillo».

Trabas a sortear

«Mi comienzo no fue como el de cualquier otro árbitro cuando asciende a la ACB. Mi ascenso fue tardío, de hecho hasta que casi empezó la Liga no se anunció que Ariadna Chueca estaba en la ACB, aunque, claro está, personalmente sí que lo sabía».

«También resultó significativo que el pasado verano estuve en el EuroBasket, en septiembre, exactamente lo mismo que me va a suceder ahora con el Mundial Femenino, lo que me impidió entonces estar en el Stage de la ACB, conocer a mis compañeros, disfrutar de esas primeras veces, y sobretodo estar al orden del día en cuanto a cuales eran los criterios a llevar a cabo para esa temporada. Por consiguiente, mi empezar fue un poco más lento por todo ello. Cierto es que puedes leer todos los documentos que tenemos, pero no es lo mismo que estar in-situ en el lugar, preguntar…. Por ello, mi proceso de adaptación fue partido tras partido, informe tras informe… al final los post-games nos ayudan a evaluar el partido, y a evaluarnos a nosotros mismos, a crecer. Ahí iba tomando notas e iba aprendiendo de qué es lo que tenemos que hacer y qué es lo que no. Eso me ayudaba un poco internamente, incluso pregunté a muchos compañeros FIBA sobre muchas situaciones y me ayudaron a crecer y a entender la diferencia en ambos lados para yo ser capaz de cambiar ese chip y adaptarme los más rápido posible», continuó su relato sobre esa primera temporada en la considerada mejor liga nacional de Europa.

«¿Que me llevó tiempo?, sí, pero fue por el cúmulo de todas estas cosas, de aplicar dos sistemas diferentes en el que nos regimos por las mismas normas pero con diferentes detalles. Por ello considero que no empecé al 100%. por así decirlo, en parte por esa ausencia en el Stage y por la incertidumbre de no tener claro si iba a estar o no en la ACB. Sí creo que de cómo empecé a cómo terminé hay un desarrollo y hay una evolución visible».

«También es verdad que la FIBA termina su liga en abril y la ACB dura hasta final de mayo. Entonces, pues el concentrarme en una sola competición al final ayuda. Añadir que es importante el contar con la entera confianza de tanto la FIBA como la ACB», matizó.

La hemos visto actuar de árbitro principal…

«Me han dado la confianza en FIBA de poder ser árbitro principal, cuando debes entender y aceptar que en ACB entras como tercer árbitro. Pero no pasa nada por ser el tercer árbitro, lo importante es saber cuál es tu papel en cada partido. Creo que empecé de la mejor manera posible en el sentido de adaptarnos y de hacer lo que se nos pide».

De inmediato puntualizó:

«Todo está en la adaptación… Es verdad que hay un punto de inflexión en diciembre, en el que soy capaz de adaptarme un poco más y entender lo que se pide, pero es verdad que yo creo que a mediados de abril, ya con ese focus completo en la ACB, soy capaz de ver más cosas, de preguntar más cosas, de entender más cosas. También tengo más partidos porque en mayo hay dobles jornadas. Sí que estoy satisfecha por la temporada», comentó Ariadna Chueca.

¿Ayuda también a crecer en una liga tan exigente el dirigir partidos que acaban muy igualados?

«He tenido muchos partidos esta temporada muy igualados, en los que me han ayudado a crecer, sin duda. A lo mejor, a priori, era un partido que iba a ser de 20-30 puntos de diferencia, pero que terminaba igualado. Porque al final la Liga ACB es así, todos compiten contra todos… Tener partidos reñidos y con muchas situaciones a lo largo de los mismos pueden gustar o no, pero eso ayuda a crecer mucho más rápido que teniendo un encuentro a priori más sencillo, con mayor diferencia».

¿Cómo calificaría entonces la 25-26 en ACB y cómo se avecina la 27-28?

«Sí que estoy satisfecha. Entiendo el sistema y cómo vamos yendo. Es verdad que para la 26-27 hay cambio de reglas, por consiguiente hay que reorganizarse y, mentalmente, cambiar de nuevo. Aparte que tenemos al nuevo jefe, que supongo que le dará su toque, porque como cogió el grupo a mitad de temporada, pues entiendo que este año en el Clínic le dará su toque personal. Sucederá, de nuevo, que comenzaré desde -5, porque me lo perderé al estar en el Mundial femenino».

Todo comenzó en Finlandia

Pero su quehacer FIBA no acabará en Berlín…

«En efecto. Acabaré mi participación en el Mundial, estaré dos días en casa y me iré directamente a la Copa Intercontinental, que es en China. Significa esto que empezaré la temporada con una jornada ya disputada porque al final no voy a estar en el Clínic. Es mi día a día en el baloncesto al tener que combinar ambas competiciones».

«Costará empezar,  por esta razón, por que hay cambios de regla y me tengo que adaptar, y porque también la diferencia esa de que cada uno le da su toque a su liga. Entonces bueno, la afronto con mucha ilusión. Creo que las segundas temporadas hacen que estés más estable, hay más confianza… Los entrenadores te conocen, los jugadores, a pesar de que yo creo que partía con la ventaja de que yo conocía a muchos de los jugadores y entrenadores porque ya les había pitado en ACB».

«¿Lo mejor?, pues que ya no eres la novata y y creo que ya la confianza aumenta un poquitito más para saber que puedes ocuparte mucho mejor de tus cosas y ayudar a que el juego se desarrolle de la mejor manera posible».

Hablemos de su condición de internacional

«Pues bueno, seguimos dando guerra, como siempre (se ríe). Este año tenemos cambios en Europa, como sabes, el jefe de FIBA Europa de los árbitros cambia. Y bueno, ojalá todo siga más o menos como estaba en el sentido de seguir teniendo la oportunidad de tener partidos y seguir creciendo de árbitro principal. Puesto que con el recién ascenso, no tengo la oportunidad de hacerlo en la liga doméstica. Y bueno, es otra manera de seguir creciendo y sobretodo practicar la comunicación».

Primero fue la Olimpiada de París y ahora se avecina el Mundial de Berlín.

«Este año vamos por segunda vez al Mundial femenino, lo cual creo que entro con otro papel, otro rol, en el sentido de que la primera vez era un poco nueva, en el sistema era completamente nueva y un poco iba a aprovechar la oportunidad de entrar en el mismo. Gracias al proyecto que ha hecho FIBA de mí, de darme la oportunidad, de darme partidos, creo que he crecido dentro del sistema y creo que puedo aportar un poquito más que la anterior. Y eso siempre hace mucha ilusión».

Parece que en Berlín estarán todas las mejores de cada país

«Sí, creo que va a ser especial porque hay un parón de la WNBA, lo cual hace que todas las mejores jugadoras del mundo puedan disfrutar del Mundial, por lo consiguiente el Mundial al final va a ser bastante fuerte y competido. Creo que la Olimpiada femenina fue brutal, yo no había visto un nivel tan bueno en femenino, en momentos parecía que estaba arbitrando masculino».

«También he sido designada para la Copa Intercontinental en China, que la verdad que no me lo esperaba. Yo fui a la de Singapur en septiembre de 2024. Esta vez la diferencia parte de que no tenemos representación española, por lo que podré arbitrar cualquier partido. Este evento será una gran oportunidad de seguir creciendo, de aprovechar dicha oportunidad y poder generar nuevas. Así cómo en el Mundial de Berlín, ahora estoy más preparada que en la anterior, pero la afrontamos con la misma ilusión», señaló Chueca.

Me consta que usted es ambiciosa. Logra un objetivo, un sueño hecho realidad, y enseguida ya está pensando en el siguiente…

«Jajajaja. Lo difícil es mantenerse, pero para ello hay que seguir teniendo objetivos a corto, medio y largo plazo, para mantener la motivación. Si hablamos de grandes eventos, me faltaría y me encantaría estar en un Mundial Masculino, y aquí mi objetivo a largo plazo. Mi objetivo a corto plazo sería empezar de la mejor manera posible la ACB; adaptarme lo antes posible, aprenderme las normas nuevos, y los criterios a seguir, puesto que mi regreso de la Copa Intercontinental me hará perderme la primera jornada de la Liga Endesa. En resumen, no va a ser fácil, ¡pero me encantan los retos! Pies en la tierra, trabajamos día a día, evento a evento».

¿Su chip ahora mismo está en Berlín?

«Claro que sí. Lo que tengo ahora mismo en la mesa es el Mundial Femenino, y a ello estamos a tope para hacer la mejor representación posible. Ya no solo a nivel español, sino a nivel canario, y tinerfeño, porque considero muy bonito poder llevar el nombre de mi tierra a todos los rincones en los que estaré arbitrando».

Solo nos resta desear toda la suerte posible a ARIADNA CHUECA para que siga representando al arbitraje tinerfeño en cada cancha.

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