Falleció Pedro Eustaquio «Chicho» expresidente del CB San Isidro de La Orotava

AGUSTÍN ARIAS.-

Mi buen amigo José Manuel Couceiro, doctor y periodista, me hace partícipe desde Santiago de Compostela, de una triste noticia, el fallecimiento de Pedro Eustaquio Pérez García, otorrino de profesión, quien fuera presidente del CB San Isidro de La Orotava en la década de los ochenta.

Su íntimo amigo Couceiro añade que «Chicho estudió medicina en Santiago de Compostela y contrajo matrimonio con María Luisa Lapido Pazos en la localidad gallega de Padrón, donde recibió la Medalla de Oro de Amigos de Padrón», indicó.

En su regreso a Tenerife, Chicho tuvo su consulta de otorrinolaringología en La Orotava.

Mi recuerdo más reciente de «Chicho» fue con motivo de las Bodas de Oro del CB San Isidro de La Orotava. En la cena de gala, celebrada en las instalaciones deportivas del colegio Salesianos. Ocupó la mesa de los expresidentes Antonio Santos (qepd), Cayatano Mejías y Juanjo Valencia, estando acompañados por el doctor y entrenador del San Isidro en los ochenta José Manuel Couceiro, al que vemos con bufanda junto al fallecido.

Pedro Eustaquio llevaba tiempo luchando contra el cáncer, enfermedad que ha terminado por llevárselo.

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Sixto Trujillo, actual presidente del CB San Isidro, indicó a BASKETMANIATENERIFE.ES que «Pedro Eustaquio, en lo que al baloncesto orotavense se refiere, accedió a la presidenciaen la década de los ochenta, viviendo una época difícil ya que ascendimos a categoría nacional y La Orotava no disponía de pabellón cubierto. Su gestión como presidente hizo que se pudiera jugar los partidos en el pabellón del CB Cisneros, presidido por Antonio López Bonillo. No lo dudó a la hora de pensar en los aficionados al baloncesto de La Orotava y contrató dos guaguas en cada partido para llevar y traer a la gente. A la temporada siguiente ya se había inaugurado el Pabellón Quiquirá. Fue un buen presidente y una gran persona. Descanse en paz», comentó esta misma tarde Sixto Trujillo, leyenda viva de la historia de este club orotavense.

Eustaquio llegó a la presidencia del SANI para sustituir a Cayetano Mejías y fue reemplazado en el cargo por el que fuera jugador del equipo orotavense y también médico de profesión Juan José Valencia.

Antes de ellos presidió el club Antonio Santos, posteriormente Carlos Rodríguez, siguiéndoles, por este orden: Cayetano Mejías, Pedro Eustaquio Pérez, Juanjo Valencia, Domingo Domínguez y Sixto Trujillo, quien sigue desde 1994.

Queridísimo Amigo Chicho. Que guapo te ves con ese collar de Plumerias, así vas directo al cielo eterno donde habitan las almas buenas como ¡TU!

Hasta siempre compañero, y que Dios te de mucha Luz

Uno de los miles de amigos, Bruno Juan Álvarez Abréu, (foto) desde su rincón «Efemérides», le dedica hoy el siguiente artículo, que reproducimos como homenaje:

«CHICHO AMIGO»

BRUNO JUAN ÁLVAREZ.-

«En plena pandemia y antes una supuesta cuarta ola, me comunican, la ida al infinito de mi buen amigo y querido Pedro Eustaquio “Chicho”.

Pedro Eustaquio Pérez García (Chicho), nació en la Villa de La Orotava el 20 de junio del año 1949, y falleció el 30 de Marzo del año 2021, a los 71 años de edad.

Conozco a Pedro Eustaquio “Chicho”, desde mi infancia en el colegio de San Isidro, jugábamos en las calles y en la plaza de Franchi Alfaro al fútbol, pero en lo oficial el jugó en el Infantil Santo Tomás, mientras que yo lo hacía en el patio del colegio de forma extraoficial, perteneció a la rondalla del colegio, donde aprendió a tocar los instrumentos de cuerdas con el entonces salesiano don Manuel Roja y con el recordado don Paco Dorta, participamos juntos en la rondalla de don Gustavo Dorta en la Romería de San Isidro, el se fue a Santiago de Compostela a estudiar medicina.

Especializado en la otorrinolaringología, con frecuencia me controlaba los oídos, por mi baja audición que padezco desde la infancia.

A Chicho, le viene tanto la afición a la música  sudamericana, de los boleros, de los sones, de las guaracha, para ello conjuntamente con otro gran amigo de la Orotava Juan Felipe Hernández González, formaron un grupo que denominaron QUINEGUA, apelativo del dialéctico canario a las papas, que en su momento se sembraron en nuestros campos.

Nació el 20 de junio de 1949 en La Villa de La Orotava (Tenerife), siendo bautizado el 30 de Ju­nio del mismo año en la Parroquia Ma­triz Ntra. Sra. de la Concepción. Sus padres fueron Don Juan José Pérez Betancourt (comerciante – industrial) y Doña María Luz García Rodríguez (ama de casa) naturales de La Villa de La Orotava.

Fue el primero de cuatro hermanos. Su infancia transcurrió en su ciudad natal. Cursó su bachillerato en el Colegio San Isidro de  La Villa de la Orotava  dirigido por los Padres Salesianos.

En el curso 1964 – 1965 obtiene el título de bachiller en el Instituto de Santa Cruz de Tenerife.

En el curso 1966 – 1967 hace el Preuniversitario en el Colegio lasaliano  La SalIe  «San Ildefonso» de Santa Cruz de Tenerife.

En el curso 1967 – 1968 inicia los estudios de medicina en la Universidad de Santiago de Compostela, licenciándose en el curso 1973 – 1974.

Residenciado en su ciudad natal hace la especialidad de OTORRINOLARINGOLOGÍA en el Hospital Universitario de Canarias, siendo el primer especialista de dicho distintivo por la Universidad de La Laguna (Tenerife).

Contrajo matrimonio en Herbón (Padrón – La Coruña – Galicia) en el año 1974 con María Luisa Lapido Pazos de cuyo matrimonio tuvo 3 hijos; Juan José, Pedro Luís y David Pablo. En la gallega ciudad de Padrón fue nombrado “Hijo predilecto”.

Pedro Eustaquio ha sido en su vida un deportista de pro, jugó al fútbol oficialmente en el infantil  Santo Tomas de Aquino, fue subcampeón de España en la especialidad de Balonmano con El Colegio La SalIe San Ildefonso de Santa Cruz de Tenerife, donde tuvo de compañero a Cristóbal Rodríguez, que posteriormente fue jugador de Baloncesto del Náutico de Tenerife, del Vallehermoso, y del Real Madrid, siendo internacional con la selección Española.

Durante seis años fue presidente del Club Baloncesto San Isidro de la Orotava, su labor al frente del baloncesto villero fue tan importante que por falta de cancha cubierta tuvo que emigrar a la Cuesta de La Laguna para celebrar los partidos oficiales en el pabellón de Villa Cisneros, por lo que asumió, sacrificar a la gran afición del baloncesto de La Orotava en ponerle a su disposición dos guaguas para desplazarla a la ciudad de Agüere, además durante veinte y dos años fue médico titular del Club de Fútbol de la UD. Orotava.

Entre otras aficiones, es alfombrista del jueves de Corpus en La Orotava, realizando su tapiz con la ayuda de su equipo de colaboradores frente al campanario izquierdo de la Iglesia de la Concepción. 

Es un gran dibujante – pintor de plumilla y en la música como bien dije al principio, fue fundador – promotor del grupo QUINEGUA.

Pedro Eustaquio Pérez García, lo conocemos cariñosamente por Chicho, sacri­ficó toda su vida por su fe sostenida de médico de pue­blo, aliviador de males en la OTORRINOLARINGOLOGÍA, con el desinterés constante como denominador común de su existencia.

El mensaje de un amigo

El amigo de la Villa de La Orotava;  EVARISTO FUENTES MELIÁN  “ESPECTADOR”, (foto) remitió estas notas en tu homenaje: 

“…A Pedro Eustaquio, alias Chicho, otorrino…, lo conozco de joven, y en especial cuando, en febrero de 1972, me acerqué a Santiago de ‘compóntelas como puedas’, a donde fui invitado a una boda. Chicho era estudiante de Medicina en la Universidad compostelana, la de la célebre Casa de la Troya,  y dos piedras…

Pedro Estuque, digo Eustaquio,  aquel febrero del 1972 tenía allá amigos estudiantes oriundos del Valle del Taoro, con los que se corría alguna juerga enguitarrada en las calles frías por fuera (temperatura de casi cero grados del febrero norteño peninsular) y calientes  por dentro. En Canarias nos vamos a cobijar–dicho sin segundas intenciones–en cuanto caen dos gotas; en Galicia, por el contrario, está nevando y los bares de las calles típicas de estudiantes, llenos a rebosar, con un ambientazo de aquí te espero.

Lo que Pedro Eustaquio no puede añadir a su ya largo currículo (el que publicas en tu blog, Bruno), por cuestiones de edad, es que en enero de 1956 estuvieron los más auténticos y genuinos ‘LOS PANCHOS’  en el escenario del Cine Rex, de Santa Cruz de TF, y dieron varios cortos conciertos  en el descanso de la película que se proyectaba tarde y noche en la pantalla de dicho cine, que fue la titulada ‘La Señora Chesney’.

Un abrazo, Pedo Eustaquio, Chicho para los amigos, que te dedicas a mirar las trompas de tu tocayo Eustaquio a tus clientes…Y siento mucho la desaparición del icodense Pepe Floro, amigo, músico y baloncestista de los años cincuenta, en la cancha del Hércules CB, fallecido por desgracia, y que lo fichaste cierto tiempo y le dio e inculcó a tu conjunto un aire renovador…”

Chicho amigo, espero que en el paraíso eterno, donde la esperanza y la misericordia, te acompañan en tu merecido descanso, te reencuentre con tus padres; Juan José y María Luz, y con tu recordada hermana Matilde, de gratos recuerdos entre nosotros. Así como amigos y compañeros de tu ilustre alfombra que ya andan por ese lugar.

Un abrazo querido amigo, hasta siempre.

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«SE NOS FUE CHICHO»

Isidoro Sánchez, primo mayor de Chicho 

«Mi hermana Ito me había avisado del estado crítico de la salud del primo Chicho, médico otorrino que había estrenado los estudios de medicina en la familia García, allá por los años de 1970 cuando se licenció en la facultad de la Universidad de Santiago de Compostela. Era la época en la que a los nuestros, mi hermano Nany economía y Chicho doctor, les dio por estudiar en Galicia. Luego le siguieron en la Universidad de La Laguna (ULL) dos García más en el mundo de la medicina: Marisa y Victoria o Victoria y Marisa. ¡Tanto monta!

            Pero no fue el corona virus-19 de la dichosa pandemia el culpable de su muerte. Sin embargo lo cierto es que el martes 30 de marzo del año 2021 Chicho se marchó a los cielos de Canarias. Allá arriba podrá saludar y encontrase con sus padres, María Luz y Juan José, y sus abuelos paternos, doña Matilde y don Pedro, los de la Venta Nueva, y con la abuela Herminia y el abuelo Eustaquio. También con su hermana Tilde que marchó siendo una adolescente, con la tía Toya y con sus primos hermanos Francisco y Dardi, y Juanma y Tito. Así mismo con su amigo Antonio Santos. Por algo fueron presidentes del equipo de baloncesto San Isidro y aficionados futbolistas del Veteranos Villa, dos actividades que les encantaban.

Pedro Eustaquio se nos fue después de llevar una vida intensa, con su familia y sus amigos. En primer lugar con su esposa Marisela y sus hijos Juan, Pedro y David, con sus nueras y sus nietos. También con sus hermanas Luci y Miria. Luego con un sinfín de amigos como Cayetano Mejía, el doctor Espiñeira y Eduardo el relojero sin olvidar a su compañero de fatigas, Juan Felipe. La medicina, el deporte y la música eran sus debilidades. Por algo fue un otorrino muy singular en la Villa, por su polifacético despacho; en el Puerto de la Cruz por la seguridad social y en Santa Cruz de Tenerife cuando se acercaba los miércoles a operar.

Mis recuerdos con Chicho llegan desde que nació, algunos años más tarde que yo. Unas veces en La Orotava y en el Médano, otras en Madrid, en Europa y en América. En La Orotava vivimos como vecinos en la calle Calvario frente al bar Parada, en las casas 1 y 3 de los abuelos Eustaquio y Herminia.  Al Médano íbamos algunos veranos con el tío Eduardo. De La Orotava recuerdo la presentación que mi hermano Nany hizo del Grupo Quinegua, organizado por Chico, en la Casa de la Cultura Rómulo Betancourt; de Madrid, la actuación musical en la oficina del Parlamento Europeo en el Paseo de la Castellana, con sus amigos Juan Felipe, orotavense, y el gallego, Ramón Pazos.

De América, el viaje inolvidable que hicimos a tierras de México donde compartieron música con los Tres Reyes.  La última actuación fue hace unos años en el Liceo Taoro cuando vino el embajador del Perú a celebrar en La Orotava el Día Internacional de la Papa. Después no pudo atender mis peticiones para que actuase con Juan Felipe en los actos del Campus América de la ULL que celebramos en los Jardines de Sitio Litre del Puerto de la Cruz, con la figura especial de don Alejandro de Humboldt como protagonista.

En su lugar intervino el amigo timplista, Pedro Izquierdo.  Después nos atendió en su despacho con su hermana Miria por un pequeño problema del oído, creo que de la Trompa de Eustaquio le gustaba decir siempre. Recientemente cuando fui a visitarlo a su casa para saludarlo, beber una copa de buen vino y despedirnos de este dichoso mundo que nos ha tocado vivir estaba echado en la cama.

El primo Chicho, el doctor Pedro Eustaquio Pérez García, además de pariente era un amigo de verdad de sus amigos y si no que se lo pregunten a Cayetano Mejías, asiduos del Gomero orotavense y del Diez por ciento matancero. 

¡Chicho, descansa en paz, que te lo mereces! Como bien le dijiste a tus hermanas, gracias por reconocer que formé parte de tu vida.

             

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