Pese a la derrota, los AURINEGROS recibieron el reconocimiento de su AFICIÓN

La Laguna Tenerife cedió este jueves noche en el segundo capítulo del play off de cuartos de final ante el Real Madrid (83-118), vigente campeón ACB, por lo que la serie viajará empatada (1-1) al Movistar Arena, para decidirse este sábado en un tercer y definitivo partido (17:00 hora canaria).

MARCOS PERERA (JEFE PRENSA CBC).-

El equipo aurinegro no pudo con el potencial y la variedad de recursos de un oponente, el blanco, que jugó a favor de corriente durante gran parte del choque, especialmente a partir del tercer cuarto. Con una actuación arbitral de por medio muy discutida por la afición canarista, el conjunto insular aguantó el tipo hasta donde pudo, trató de repetir la hazaña del martes pasado pero acabó cediendo en un querer y no poder.

La superioridad física de los visitantes en la pintura, la actuación de la tripleta formada por Hezonja, Maledon y Yurtseven (64 de valoración entre los tres) y las frecuentes visitas al tiro libre (29/33) desequilibraron la balanza a favor de los de Sergio Scariolo. Los 21 puntos de Patty Mills y los chispazos de Jaime Fernández y Wes Van Beck no bastaron hoy para forzar un epílogo más parejo durante un choque donde los aurinegros echaron en falta las cuatro ausencias de Giedraitis, Fitipaldo, Shermadini y Guerra.

El encuentro nació con los anfitriones muy intensos, con Aaron Doornekamp sacando a relucir las virtudes de su muñeca (10-7); mientras Mario Hezonja tiraba de galones para sostener el pulso. La irrupción de la segunda unidad canarista (14 puntos al cierre del primer cuarto) mantenía el listón muy alto (26-21, min. 10); al tiempo que Theo Maledon trataba de mantener a los suyos en la pomada.

Un parcial de 0-9 al inicio del segundo cuarto parecía lanzar a los visitantes (26-30), pero el Canarias reaccionó con entereza, al calor de un público entregado: 34-32, tras un 2+1 de Jaime Fernández, un triple de Van Beck y una canasta de Patty Mills.

Los locales trataban de llevar el partido a su territorio, pero no resultaba fácil ante las continuas visitas al 4,60 de los madridistas: hasta 14 en el primer acto por solo cuatro de los tinerfeños. En ese contexto, con el público muy enfadado por la diferencia de criterio arbitral, los de Sergio Scariolo se iban al descanso seis arriba, con un canastón sobre la bocina de Sergi Llull (45-51).

Tras el paso por vestuarios, el choque se puso realmente cuesta arriba para los laguneros. Llull prolongó su buen hacer y los madridistas fueron sumando argumentos a su causa, con el turco Omer Yurtseven haciendo mucho daño en la pintura; mientras los ‘pívots’ tinerfeños se cargaban de faltas. Un parcial de 2-15 (55-74) rompió ya el partido, por mucho que La Laguna Tenerife pusiera empeño por reaccionar.

De ahí al final, La Laguna Tenerife cayó presa de la impotencia y el Real Madrid jugó con contundencia sus bazas para forzar el tercer partido de una serie que vivirá el sábado su desenlace. Pese a la derrota, los aurinegros recibieron el reconocimiento de su hinchada, que aplaudió el esfuerzo realizado. Aguarda ahora otro Everest, pero los de Txus Vidorreta volverán a dejárselo todo para buscar la sorpresa y romper las quinielas.

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