«Crónica de una tarde de canastas y fiesta: El día que La Orotava desafió a un gigante», por Bruno J. Álvarez
El mediodía del sábado 29 de junio de 1957, festividad de San Pedro y San Pablo, la Villa de La Orotava no solo olía a flores y a tradición villera; olía también a la emoción del baloncesto puro, al aire libre y a ras de suelo. La Terraza del desaparecido Teatro-Cine Atlante se transformó en una olla a presión festiva para acoger el plato fuerte de las Fiestas Mayores: el duelo histórico entre el CB Independiente de la Villa y el todopoderoso Real Club Náutico de Tenerife. BRUNO J. ÁLVAREZ "La estampa, inmortalizada para la posteridad gracias a la cámara de Tomás...
