"A través de la pantalla del televisor en casa, la distancia física se disolvió por completo. Aunque me separaban kilómetros del parqué, la señal televisiva me transmitió con una nitidez casi mística la energía de un pabellón único: el Santiago Martín no es solo cemento y canastas, es el corazón palpitante de una isla, un santuario donde cada semana miles de almas aurinegras se funden en un solo latido". BRUNO J. ÁLVAREZ.- "Vivir esta noche europea desde el salón, con los ojos clavados en el televisor, fue presenciar un choque de alta tensión contra el Maxima Roma italiano que nos mantuvo en...

"Lo de hoy en Murcia estaba escrito para ser una batalla de fuego contra roca. Se esperaba un rival físico, un vendaval rápido y demoledor, pero el Laguna Tenerife llegó con la lección de vida grabada en el alma". BRUNO J. ÁLVAREZ.- "A pesar de las cicatrices de las lesiones —con tres bajas en el frente y ese rubio U-22 que, aun sin jugar, soplaba el aliento del esfuerzo en el banquillo—, la mente de LAKOVIC, flamante técnico canarista, se hizo poesía en la pizarra. Entre el pensamiento táctico y la inteligencia pura, el técnico tejió una defensa química y coral, un...

El baloncesto, a veces, no es más que un espejo de la condición humana: una eterna lucha entre el orden del espíritu y la fuerza bruta de la materia. BRUNO J. ÁLVAREZ- "El parqué de Londres, contemplado a través de la fría pantalla del televisor, se convirtió esta noche en el escenario de un choque filosófico inevitable. Sobre las maderas inglesas se midieron dos identidades, dos formas de entender el tiempo y la existencia: el London Lions y nuestro CB Canarias, el eterno Laguna Tenerife de 1939. El destino del partido se selló en el ecuador del duelo, en ese tercer cuarto donde...

"ESTE LAGUNA TENERIFE INOLVIDABLE NOS REGALÓ UNA LECCIÓN DE QUÍMICA COLECTIVA, SOLIDARIDAD EN EL ESFUERZO Y UNA DEFENSA DE LAS QUE HACEN ESCUELA" BRUNO J. ÁLVAREZ.- "La tarde-noche en el "Martín Carpena" de Málaga, por el aparato televisivo de mi casa, no fue una simple cita en el calendario; fue un monumento al baloncesto, una oda a la resistencia y un recordatorio de por qué este deporte nos mantiene el corazón en un puño. Vivimos un partidazo no apto para cardíacos, de esos que reconcilian al espectador con la pureza del juego y demuestran que, más allá de los presupuestos, el baloncesto...